Un tren de mercancías de Feve dejó sin servicio de agua, durante ocho horas, al pueblo de Hontoria el pasado martes. El suceso tuvo su origen en el impacto de uno de los contenedores del convoy contra el puente de Cardoso. En ese lugar, muy próximo al restaurante La Chopera, la tubería del agua que desde Queduru discurre hacia Hontoria supera la vía férrea grapada a la base del puente y, como consecuencia del golpe, los tubos reventaron. El suceso se produjo a las nueve de la mañana y los operarios de Asturagua restablecieron el servicio a las cinco de la tarde.
Por aquel paraje los trenes discurren siempre con normalidad pero el martes uno de los vagones llevaba elevado un suplemento metálico que fue el causante de la avería. El convoy se detuvo 300 metros más allá del lugar del suceso sin daños aparentes. No obstante, los vecinos comentaron que era «un milagro que no hubiese derribado el puente».
Al percatarse de la ausencia de agua al abrir el grifo, los lugareños efectuaron multitud de llamadas telefónicas pero «al saber la causa se tranquilizaron», según explicó Ángel Avín, alcalde pedáneo de la localidad.
Al menos el suceso fue aprovechado para generar comentarios en todos los sentidos ya que durante el verano la presión del agua en los pueblos de la zona «es muy baja». Incluso, hubo vecinos que denunciaron que los ramales de suministro que parten de la tubería general se encuentran en muy mal estado y «son de fibrocemento, material prohibido por la Comunidad Europea». Ángel Avín precisó que la mayor parte de los tubos tienen 44 años, desde su inauguración en 1962.