Quiso salvar a su hija y falleció él en el intento. La playa de Xivares, de Carreño, se cobró ayer la vida del gijonés Guillermo Barrosa Marcos, vecino de La Calzada, de 43 años, quien murió ahogado tras intentar rescatar a su hija, de 8 años, de la fuerte corriente existente en la mar. El suceso conmovió a todos los vecinos y residentes en Xivares, donde el fallecido pasaba los meses de veraneo en una casa alquilada.
El suceso se produjo en torno a las diez y media de la mañana, hora en que se registró el aviso al 112 Asturias. Según el testimonio de una de las personas que participó en el rescate de la pequeña y del cadáver de Guillermo Barrosa Marcos, éste había iniciado la jornada de playa junto a su esposa y su hija, en una zona rocosa en la desembocadura del río Aboño.
Dicho testigo aseguró que, mientras el matrimonio paseaba, la hija correteaba por la orilla, hasta que en un momento dado, fue arrastrada por la corriente mar adentro. Los padres se percataron de inmediato, acudieron en ayuda de su pequeña y los hechos se precipitaron.
«Estaba en una zona alejada, pero pude observar cómo uno de los bañistas daba la voz de alarma de que algo estaba sucediendo» manifestó una de las personas que intervino en el rescate. «Junto a otras dos personas -añadió- acudí al lugar y pudimos observar que la pequeña se encontraba en apuros, así como el cuerpo de su padre flotando entre las olas».
Tras poner a salvo en la arena a la niña, iniciaron el rescate del cuerpo del padre. «Tuvimos que pelear duro contra la fuerte corriente para poder arrastrarlo, casi hasta el agotamiento», señalaba el bañista. A su juicio, el fallecimiento pudo no haberse producido por ahogamiento, sino por un proceso distinto: «A simple vista, no presentaba síntomas de ahogamiento clásicos, por lo que pensamos que pudo haber sufrido alguna crisis durante el tiempo que estuvo intentando rescatar a su hija», comentó.
Media hora más tarde se personó una dotación de la Guardia Civil y efectivos de Cruz Roja y del 112 Asturias, que procedieron a efectuar, sin éxito, labores de reanimación. El presidente de la Asamblea de Cruz Roja de Carreño, Luis Miranda, responsable del salvamento en la playa de Xivares, explicó que el suceso se produjo antes de la entrada en servicio de los socorristas, a las doce. No obstante, precisó que «aún así ,este suceso es un palo moral para todos». También señaló que esta zona del arenal carece de vigilancia y hay un cartel informativo al respecto.
Dos muertes en 2004
El lugar donde se produjo el suceso es un punto negro en el que se repiten situaciones similares por la fuerte corriente existente. En esa misma zona fallecieron ahogados hace dos años dos bañistas de León, en parecidas circunstancias. La peligrosidad es debida, al parecer, a la presencia de dichas corrientes, propiciadas por la alta temperatura que libera el cauce del río Aboño, que canaliza las aguas procedentes de las industrias del entorno.
El cadáver de Guillermo Barrosa Marcos, padre de dos hijos, fue trasladado al tanatorio de Cabueñes.