La parroquia de Bateao-Cenero clausuró ayer los festejos en honor a Santa Juliana que venían desarrollándose desde el sábado. La final de bolos entre las peñas Reculta y Obredal reunió a numerosos curiosos que asistieron a la partida durante la tarde. El juego dio paso al concurso de corte de troncos en altura, que consiste en subirse a un árbol y cortarlo desde la copa. Ya por la noche, los asistentes disfrutaron de una gran sardinada regada con sidra y para bajar la cena, se celebró el concurso de baile por parejas. Como fin de fiesta, una gran traca despidió los festejos.