El gasto diario de agua por habitante en los hogares gijoneses disminuyó en 2005 tras dos años seguidos de subida. De los litros por día y consumidor registrados en 2003 y 2004 (191,9 y 192,7), se pasó durante el pasado año a una media de 190,8.
Según el gerente de la EMA, Luis Alemany, detrás de la creciente contención del gasto de agua en los domicilios de la ciudad está la concienciación social, pero también la subida de las tarifas. Se trata del denominado sistema de tarificación por tramos que penaliza en el cobro a aquellos que consumen más.
A lo largo de este año a los dos tramos de la tarifa existente -consumos por debajo de 40 metros cúbicos y consumos comprendidos entre 40 y 60 metros cúbicos- se ha sumado una tercera que grava los consumos superiores a 60 metros cúbicos por bimestre (60.000 litros de agua) con un precio de 0.60 céntimos de euro por metro cúbico. Para Alemany el nuevo sistema de cobro municipal tiene el mérito de haber puesto el asunto del ahorro de agua en la palestra pública. Y eso es importante, a su juicio, «en una población que apenas tiene conciencia del precio del agua, porque el 80% de los vecinos paga sus consumos a través de sus comunidades».
Si lo que se analiza es el gasto total de la ciudad, es decir, la suma del agua utilizada en los hogares y también de las empresa la reducción de los consumos diarios fue más significativa. La media por gijonés experimentó la siguiente evolución: 261,4 (2003), 267,9 (2004) y 253,7 (2005). El agua facturada también menguó respecto a los dos años precedentes al pasar de 25,5 y 26 millones de metros cúbicos a los 25 de 2005. Con una red de más de 870 kilómetros de tuberías destinadas al servicio de distribución y de algo más de 700 kilómetros para las canalizaciones de saneamiento, la EMA bombeó también agua el año pasado a los concejos de Villaviciosa, Laviana y Bimenes.
Por otra parte, el volumen de agua no controlada por contador (donde se contabilizan entre otras incidencias fugas, hurtos, subcontajes de contadores y baldeos de calles) alcanzó un 12% y sigue entre los más bajos de España.