Batiendo de nuevo récords de visitantes, cierra hoy la última edición de la Feria de Muestras de Asturias. Uno de los stands más visitados ha sido, sin duda, el que ocupa Priscila Sanz, una joven dependienta que se ha encargado durante quince días de que todos los asistentes se llevaran a casa un recuerdo del certamen. En el stand ferial ha habido un trasiego constante, pero la experiencia para Priscila ha sido muy positiva: «He tenido mucha suerte porque he conocido a gente muy maja»,dice.
-¿Éste era su primer año trabajando en la Feria?
-Sí, ha sido el primero y, a pesar de que ha habido mucho trabajo, fue una experiencia muy buena.
-¿Tienen éxito los souvenirs de la Feria?
-Mucho. Ésta es una cita muy tradicional del verano gijonés y, como cada edición hay productos nuevos, todos quieren ver las novedades y llevarse un recuerdo.
-¿Cuál es el souvenir que más engancha a los visitantes?
-Sin duda las camisetas. Este año teníamos cuatro modelos diferentes en distintos colores y han gustado mucho, tanto a pequeños como a mayores. También han tenido mucho éxito los monederos-muñequera, que te permiten guardar el dinero si vas a la playa, por ejemplo, y los pastilleros, que han gustado mucho a las personas mayores. Otra curiosidad es que con los controles que se han impuesto en los aeropuertos después de las amenazas de Londres, muchos se han llevado las mochilas de la Feria porque son transparentes. Este año han sido lo mejor.
-¿Quién compra más recuerdos de la Feria, los gijoneses o los turistas?
-Muchos gijoneses se acercan y se llevan alguna cosa, pero sobre todo son los turistas los que quieren hacerse con algún souvenir para ellos o para sus familiares, que también les sirva como recuerdo de su estancia en Gijón.
-Esta edición se ha caracterizado, también, por la gran afluencia de público, ¿ha habido mucho trabajo en el stand de recuerdos?
-Muchísimo. El Día de Cajastur, por ejemplo, el trasiego era constante. Pero la experiencia ha estado muy bien y he tenido muchas suerte porque he conocido a gente muy maja.