Dinero llovido del cielo. El sueño de muchas personas se cumplió ayer para aquellos paseantes que sobre las 13.30 se encontraban en los Jardines de la Reina. A esa hora, decenas de billetes, de nada más y nada menos que de cien y cincuenta euros, y de cien dólares, volaron por los aires alegrando la vista y, sobre todo, el bolsillo de alguno de los presentes.
Pero los milagros no existen y el dinero -unos 6.000 euros, según los testigos-, que los desconcertados paseantes se apresuraban a recoger, no caía del cielo, sino que, según algunos testigos, se le había caído de un sobre a un hombre que «apenas podía articular palabra, ni reclamar su propiedad».
«¿Dinero, dinero!». La voz corrió como la pólvora, en una zona que ayer estaba más concurrida que nunca a esas horas, ya que acababa de inaugurarse el Festival de la Sidra. ¿De dónde llegaba el dinero? Moisés Villanueva, uno de los afortunados que tuvo en sus manos, aunque sólo fuera durante unos minutos, alguno de esos billetes, pensó que se le habían caído a algún cliente del Banco Urquijo, lugar donde comenzó a volar la fortuna. Sin embargo, la entidad aseguró que ningún cliente había sacado esa mañana una cantidad importante de dinero y menos de dólares.
Natalia de Celis, otra de los testigos, reconoció que fueron pocos los que devolvieron a su propietario -que se encontraba en «estado de 'shock'»- la pequeña fortuna que había llegado a sus manos de forma tan extraordinaria. «La mayoría se hacía la loca y se llevaba el dinero, aunque hubo un taxista que, al ver el dinero por los aires, paró su vehículo y le ayudó a recogerlo», afirmó.