En la casa de México llevan más de un mes preparando la llegada de Alejandro Fernández a Gijón. Planeaban llegar temprano,para coger sitio en primera fila. Como cada vez que un artista mexicano se acerca a Asturias, ya sea Chavela Vargas o más recientemente, el grupo folclórico de Tamaulipas que actuó en Avilés la asociación, de carácter cultural, organizó una 'quedada' para arroparle. «Vamos entre veinte y treinta personas», comentó Juanita Riaño, presidenta de la Casa de México. Ella no fue porque tuvo que quedarse en los locales de la asociación, pero su marido y su hija sí lo harán. Así, bandera mexicana en mano y con muchas ganas de ranchera, los 'indianos', descendientes de emigrantes asturianos a México, disfrutaron de lo lindo del concierto porque «el 'Potrillo' canta muy bonito, se vio desde pequeño», aunque en sus corazones su padre 'Chente' ocupa un lugar muy grande. «Compré el 'A mi manera' porque lo cantaba Vicente», recuerda Juanita.
Y a la vuelta, comida en el local de la asociación cocinada por Aída Covarrubias, la muy laureada cocinera de Casa de México, donde continuó la fiesta después del concierto, con más rancheras y música mariachi hasta que aguantó el cuerpo.