El duelo entre Alonso y Schumacher cobró una nueva dimensión sobre el asfalto turco. Un oportuno accidente, que hizo necesaria la presencia del coche de seguridad, favoreció al piloto asturiano, que se aupó a la segunda posición en el 'pit-lane'. En las últimas vueltas, el de Renault tuvo que resistir los ataques del siete veces campeón, pero al final Fernando salvó con nota la primera de las dos finales que tenía por delante antes del periodo final de campeonato.
-¿Sus comentarios sobre la superioridad de Ferrari son un toque de atención al equipo?
-No hay que dar ningún toque de atención. Todo el mundo ve que hay dos coches muy superiores al resto y los demás intentamos pelearnos para estar con ellos. En este caso he conseguido colarme entre los dos y, lo que es más importante, por delante de Michael (Schumacher).
-¿Le preocupa más el título de pilotos que el de constructores?
-Ambos son importantes. Los pilotos, lógicamente, nos centramos más en el de nuestro, pero también ayudamos al equipo. Y ganar el campeonato de marcas es muy importante. Aunque para mí no tiene ninguna trascendencia que lo haga Renault o Ferrari, ya que estoy en la escudería francesa y me han ayudado tanto, quiero apoyar a Renault hasta la última prueba para que queden primeros.
-¿Es complicado aguantar a Michael?
-Siempre es difícil, pero no porque sea Michael. Con cualquiera que vaya más rápido que tú es difícil tenerlo detrás. Al final, todo salió bien, aunque muy justo, pero acabar delante era lo importante.
-¿Cómo fue el acoso?
-Miraba por el espejo para ver dónde se acercaba más. Su única oportunidad era en la curva 12, antes de la recta. Por eso yo en la parte anterior ponía las revoluciones a tope para ir a fondo y llegar ahí con unos metros de ventaja. En la demás zonas bajaba las revoluciones.
-¿Temió que le pasara en la recta?
-Si la llegada hubiera sido a final de recta, Schumacher me habría adelantado.
-¿Está más tranquilo con un poco más de ventaja?
-Sí, pero esa ventaja se esfuma o se incrementa en una carrera. Cuando llegamos a Hungría parecía que Michael iba a ganar ocho carreras seguidas. Cuando llegamos aquí, iba a ganar cinco seguidas. Ha pasado una y tampoco lo hizo. No es tan fácil vencer. Necesitas suerte, que la cosas vayan de cara, que los neumáticos y la crono vayan bien... Y eso es difícil. De las cuatro carreras que quedan, yo confío en que Michael no gane las cuatro y que nosotros ganemos alguna.
-¿Cómo fue la salida?
-Muy justa. Michael arriesgó muchísimo frenando por dentro. Casi se toca con Massa. Fisichella casi lo hace conmigo... Gracias a Dios pasamos todos.
-¿Qué opina del doble repostaje en Ferrari?
-Tenían confianza en que yo no llegaba, que podían hacer los dos repostajes sin perder la posición conmigo. Y les salió mal. Pero el 'safety car' ayuda a unos y otras veces a otros. En Hungría, Michael consiguió desdoblarse gracias al 'safety car' y esta vez me tocó a mí la ventaja.
-¿La salida del coche de seguridad fue decisiva?
-Sí, sin duda.
-¿Son tan superiores los Ferrari?
-Han hecho una carrera muy dura. A ver si tienen algún problema. Pero, aunque vayan con medio motor, siguen teniendo más velocidad que nosotros.
-¿Es optimista para lo que queda de campeonato?
-Ni optimista ni pesimista. Vengo a cada carrera con la máxima ilusión y ganas de trabajar. Cuando hay pesimismo, intento levantar la moral a todo el mundo y, cuando hay optimismo, intento bajarla. Estoy un poco de mediador.