Desde su nacimiento hace ya casi un lustro, la Estación Náutica Gijón Costa Verde viene ofreciendo desde el espigón de Fomento información a los turistas que visitan Gijón en busca de una actividad diferente. Con una amplia oferta que implica a más de 70 empresas de la ciudad y del resto de Asturias, la entidad que preside Alberto Lázaro trabaja para satisfacer la creciente demanda de un tipo de turismo cada vez en más boga.
-¿Se agota el modelo tradicional de sol y playa?
-Sí, parece que la gente está olvidándose un poco de él. Caminamos hacia un turismo más activo, en el que se buscan nuevas experiencias y practicar todo tipo de actividades.
-¿Y cuál es el papel de la Estación Náutica?
-Nosotros nos encargamos de coordinar estas actividades con los alojamientos, los establecimientos de restauración, etcétera. Ofrecemos sobre todo deportes náuticos o relacionados con una lámina de agua, es decir, descensos de ríos en piragua o kayak. El cliente viene con la intención de hacer alguna de estas actividades y nosotros eso se lo coordinamos, le damos los precios y buscamos las empresas que se dedican a ello. De este modo conseguimos potenciar el turismo y abaratar los costes al cliente, ya que no existe ningún ánimo de lucro ni cobramos ningún tipo de comisión.
-¿Qué les diferencia, por ejemplo, de un turoperador?
-No ofrecemos paquetes, pero facilitamos el contacto con empresas que ofrecen actividades muy específicas. El objetivo es darle comodidad a los clientes. Además, ofrecemos garantías del servicio y, lo más importante, un cauce para hacer reclamaciones. Hay unas auditorías muy exigentes.
-¿Realmente se nota un crecimiento claro de este tipo de turismo?
-Nosotros casi hemos multiplicado por cinco nuestra actividad. Aunque no existen datos exactos, porque depende mucho de la información que nos facilitan las empresas, sí se nota que la mayoría están haciendo inversiones para ampliar su negocio. Esto es muestra de que no les va del todo mal. Sí sabemos que de las algo más de mil visitas que tuvimos en el puesto de información de Fomento, 900 personas participaron posteriormente en actividades de nuestros asociados. Pero también hay gente que, una vez que conoce la empresa, acude directamente a ella sin pasar por la Estación Náutica.
-¿Qué actividades son las más solicitadas?
-Sobre todo el bautizo de mar o el paseo en barco por la costa. Últimamente también están teniendo mucha demanda los cursos de vela y de buceo, aunque estos últimos se encuentran con el problema de los monitores, que no siempre son suficientes. La mayoría de las empresas que los ofertan son pequeñas y apenas cuentan con facilidades para desarrollar su negocio.
-¿A qué tipo de facilidades se refiere?
-Aquí las administraciones son muy reacias a que se realicen actividades a pie de playa. No pedimos tampoco que se acoten permanentemente zonas enteras de playa, pero sí nos gustaría que se permitiera a las empresas ofrecer en momentos puntuales paseos en patinetes acuáticos, en tablas de windsurf, etcétera. Hay muchos sitios, como Murcia o Cataluña, que sí les dejan hacer esas actividades. Pero aquí falta coordinación entre la administración local, la regional y Costas.
-¿Envidia a las estaciones náuticas del Mediterráneo?
-Sí, claro. Tenemos que envidiarles y mucho. Ellos llevan muchos años y nosotros sólo hemos empezado a crecer en turismo de hace unos años para acá. Vamos muy atrasados con respecto a todo el litoral mediterráneo. Pero más allá de eso, nuestra costa no tiene nada que envidiarles. Según diversos estudios que se han hecho, aquí en Asturias al año pueden hacerse actividades marítimas casi 300 días al año. Además, también debemos saber explotar el interior.
-¿En qué sentido?
-Imagine que vengo a Gijón exclusivamente a hacer una actividad marítima y por culpa de un temporal o del mal tiempo no puedo hacerla. Lo que hay que hacer es ofrecer otra actividad alternativa, como por ejemplo paseos a caballo, senderismo, partidos de golf... Nosotros nos encargamos de coordinar todo eso. Además aconsejamos a nuestros asociados que en estas circunstancias devuelvan el dinero al cliente por la actividad no realizada. Evidentemente, el dinero del alojamiento no se devuelve porque sí lo ha utilizado.
-¿De dónde vienen principalmente sus clientes?
-En su mayoría de Castilla y Madrid.
-¿Y del extranjero?
-Los turistas extranjeros tienen un problema que es el de los vuelos. Yo no puedo decirle a un cliente que para venir a una actividad a Gijón tiene que aterrizar en Bilbao o Santander. Hoy en día la gente quiere más comodidad.
-Imagino que se habrá notado la influencia de los vuelos con Londres...
-Sí, se nota, pero volvemos a tener el mismo problema de siempre, y es que aquí vamos a remolque. Hay otras regiones que nos sacan una distancia de cinco o seis años y esa diferencia es muy difícil acortarla. Por ejemplo, una compañía aérea que ya esté en Bilbao y Santander, difícilmente va a querer establecerse también aquí. Tenemos que aprender a ir con los nuevos productos y las nuevas tecnologías; ser el primero o el segundo, pero nunca el último. Si no, nos iremos quedando atrás.