Con motivo de las fiestas de San Agustín, la parroquia de Huerces lleva de celebraciones desde el pasado viernes. En la noche de ayer 350 vecinos se acercaron a la barraca para disfrutar de una gran cena vecinal, que después estuvo amenizada musicalmente. Además, la comisión festiva tenía previsto rifar un viaje de ocho días a Tenerife, con todo pagado, a las doce de la noche. También se entregaron los premios a los ganadores de los campeonatos de tute y parchís y al finalizar la verbena, la comisión ofreció a los asistentes sopas de ajo y chocolate.