Roberto Senén Rubiera, propietario del Llagar de Contrueces, falleció ayer a los 60 años, en la Clínica Universitaria de Navarra. El gijonés regentaba desde 1984 el negocio que había fundado su abuelo, Manuel Rubiera Cifuentes, y que ha pasado ya por las manos de tres generaciones. Roberto, dedicado siempre a la sidra, era un gran aficionado a la pesca y la caza. Deja mujer, Elena Meana, y dos hijos, Iván y María. Su funeral será hoy, en la iglesia de San Julián de Roces, a las siete de la tarde.