El Hospital de Cabueñes adquirirá un aparato de radiología digital y biopsias que permitirá agilizar y mejorar los diagnósticos de cáncer de mama. El equipo, valorado en 200.000 euros (33,2 millones de pesetas), será el primero de estas características que funcione en la sanidad pública asturiana y uno de los pocos operativos en el país. En el Norte de España, sólo el Juan Canalejo, en La Coruña; Valdecilla, en Cantabria y el hospital de Bilbao disponen de un sistema de radiografía por estereotaxia similar al que tendrá Gijón.
La pretensión es que el equipo de radiología digital, que se incorporará al servicio de radiodiagnóstico de Cabueñes, sea adquirido antes de finales de año, para comenzar a dar servicio ya a principios de 2007. El aparato está compuesto por dos piezas: la primera de ellas, denominada mamotomo, se emplea para la realización de biopsias y la segunda, una mesa de estereotaxia, es utilizada para tomar radiografías digitales de la mama.
Según explicó Nicasio Baniela Alonso, jefe del Servicio de Radiología de Cabueñes, este equipamiento «permitirá ofrecer una mejor atención a las pacientes con sospecha de cáncer mamario y emitir diagnósticos cada vez más precoces». Y es que gracias al uso de la tecnología digital, los radiólogos de Cabueñes podrán localizar el tumor o la lesión de manera mucho más certera y tomar una muestra del tejido afectado «de forma menos agresiva» que en la actualidad.
Menos lista de espera
Así, las llamadas biopsias por arpón (se coloca una especie de alambre en el interior de la mama para marcar la lesión) pasarán a mejor vida. Este tipo de pruebas, una de las más habituales cuando hay que diagnosticar un tumor no palpable, obligan a las pacientes a tener que pasar por el quirófano. Con la entrada en funcionamiento del mamotomo ya no será necesario.
Baniela, apunta, además, que las enfermas «estarán mucho más cómodas, ya que durante la prueba estarán acostadas sobre una camilla». El mamotomo no sólo permite hacer biopsias más precisas y menos agresivas, sino que también puede emplearse de forma curativa. La aguja empleada recoge muestras de tejido un 9,5% mayores que con las agujas tradicionales. «Eso nos permitiría en el futuro limpiar calcificaciones u otro tipo de lesiones, ya que la aguja es rotatoria, es decir que, con una única punción, puedes analizar una zona muy amplia de la mama afectada».
El equipo de radiología digital aligerará, a su vez, la labor de los cirujanos, ya que éstos dejarán de realizar biopsias mamarias. «Habrá menos listas de espera y las pruebas serán mucho más rápidas», vaticinó el jefe de Radiología de Cabueñes. El aparato podrá realizar unas trescientas pruebas al año.