Jueves, 7 de septiembre de 2006
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GIJÓN

ANA GLORIA BLANCO, ASESORA DE EDUCACIÓN PARA LA SALUD DE LA CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN
«La educación sexual debería impartirse desde el ciclo de Infantil»
«El sexo es un tema difícil tanto para las familias como para los profesores» «La doble moral si se es chico o chica aún está presente»
«La educación sexual debería impartirse desde el ciclo de Infantil»
CLARA. Ana Gloria Blanco, en el Centro de Profesores y Recursos, donde impartió un taller sobre educación afectivo-sexual. / CITOULA
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La educación sexual es aún una asignatura pendiente. La Consejería de Educación y la de Salud, en colaboración con el Instituto Asturiano de la Mujer y el Consejo de la Juventud, desarrollan un programa de Educación Afectivo-Sexual con el que se pretende avanzar en un tema «difícil de abordar». Ana Gloria Blanco, asesora de Educación para la Salud, impartió ayer, en el Centro de Profesores y Recursos, un taller sobre esta materia dentro del V Seminario de Educación y Promoción de la Salud.

-¿Qué papel deben tener los padres y la escuela?

-En teoría, en cualquier tema de educación en valores la responsabilidad debe ser compartida, porque la escuela no tiene capacidad para responder a todas las demandas que se le hacen desde la sociedad. Además, los alumnos sólo pasan un 20% de su tiempo libre en los colegios, de manera que es muy difícil que la escuela pueda responsabilizarse de todo. El modelo ideal es que existiera una corresponsabilidad y que, además, partiera de un trabajo común.

-¿Y el modelo que hay?

-El tema de la educación sexual es más complejo que otros. De hecho, tanto el profesorado como las familias lo sienten como más difícil. La experiencia en los centros en los que se desarrolla el programa de educación sexual es que las familias, una vez se les ha explicado en qué consiste, prefieren que este tipo de información se la den en las escuelas.

-¿Qué opinan los docentes?

-A los profesores les pasa lo mismo que a los padres. Es un tema que muchas veces no saben cómo abordar. Creen que no está preparado, que deben ser especialistas quienes lo impartan.

-¿Cree que debería ser así?

-La propuesta que se hace desde las instituciones es que la formación en valores la haga el profesorado, aunque las asociaciones puedan colaborar, pero como parte de un proyecto que se desarrolla en el centro.

40 centros

-¿Cuántos centros participan en el programa de educación sexual?

-El proyecto está dirigido a alumnos de Secundaria y en él participan unos 40 centros. Sin embargo, hay colegios de Primaria e Infantil que también introducen algunos puntos.

-¿A qué edad se debería empezar a informar?

-Desde Infantil. Cuando se habla de educación integral de los alumnos, ésta incluye la formación que permite sentirse bien con uno mismo. Eso implica poder disfrutar y vivir su sexualidad de la mejor forma posible y para conseguirlo hace falta saber lo que te gusta y lo que no, conocer tu cuerpo Eso se aprende, aunque cada etapa escolar tiene sus objetivos.

Amigos y televisión

-Supuestamente, los jóvenes están más informados en materia sexual y métodos de anticoncepción, sin embargo, los datos sobre el número de abortos entre adolescentes parecen indicar lo contrario.

-Se suele decir que hay más información que formación. No sirve con llegar y decirle 'debes utilizar el preservativo', hay que buscar una forma de trabajo que parta de su propio interés por las cosas, porque eso les motivará a aprender y adquirir determinados conocimientos que les permitan modificar la conducta.

-Si no es la escuela ni la familia, ¿dónde obtienen los jóvenes la información sobre sexo?

-Principalmente, de los amigos. Hoy en día hay un acceso a imágenes de contenido sexual que no son educativas, pero que están a su alcance y les pueden hacer pensar que ya lo saben todo y que eso es así. Ahí se entra en otro problema, porque el modelo sexual que está en la sociedad es genital, heterosexual e incluso joven y relacionado con la belleza. Esto nos obliga no sólo a hacer educación afectiva-sexual, sino a ir en contra del modelo que se plantea en las películas y que no es real.

-Afirma que chicos y chicas viven la sexualidad de forma distinta.

-La doble moral sexual sigue presente. Aunque las chicas están adoptando el papel más masculino y haciendo las cosas que en ellos se consideró siempre normal como tener varias relaciones, sigue sin estar bien visto.



 
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