«Todos los símbolos franquistas de la Universidad Laboral tienen que desaparecer». El presidente del Principado quiso dejar clara la postura del Ejecutivo sobre la permanencia de la iconografía del antiguo régimen en el edificio. Vicente Álvarez Areces aseguró en una entrevista concedida a Canal 10 que la intención de su Ejecutivo no sólo es «suprimir» estos símbolos, sino sustituirlos por otros «democráticos».
El presidente salía así al paso de las duras críticas recibidas por Izquierda Unida después de que la consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, justificara el pasado lunes la permanencia de determinados símbolos del edificio, en la actualidad en obras. A pesar de que la consejera «aclaró» el miércoles que estos elementos le «repugnaban» y se retirarían todos los que no dañaran la arquitectura del complejo, el presidente puntualizó cuál es la postura del Gobierno regional: «Nosotros somos partidarios de suprimir todo, aunque es cierto que hay algunos elementos estructurales o secundarios que obligarían a derribar una parte importante de la estructura y tendremos que valorarlo antes de tomar una decisión».
¿Cuándo se tomará? Tampoco está decidido, aunque Areces señalo como fecha final la terminación de las obras del teatro. De momento, el único cambio fijado es la sustitución del yugo y las flechas que decoran la barandilla del balcón del teatro por el escudo de Asturias.
La consejera ya explicó el miércoles los problemas técnicos que plantea la eliminación de determinados elementos, por la funcionalidad arquitectónica con la que fueron concebidos. Aunque, incluso en estos casos, dejó abierta la puerta a «suprimirlos o minimizarlos» siempre que no suponga ningún riesgo desde el punto de vista arquitectónico.
El presidente recordó que no será la primera vez que se retiren símbolos del franquismo en la Universidad Laboral. «Llevamos muchísimo tiempo haciéndolo, porque este edificio fue concebido por el antiguo régimen y está lleno de escudos, retratos y representaciones de una época que hizo sufrir a mucha gente».
También salió al paso de las críticas del concejal de Izquierda Unidad Jesús Montes Estrada, en las que calificaba de «antítesis de la memoria histórica» el posicionamiento inicial de la consejera de Cultura al oponerse a la retirada de determinados símbolos del edificio. Sin embargo, presidente aseguró que su Gobierno «defiende claramente la idea de que la memoria histórica sin rencor tiene que dignificar el papel de las víctimas».