El secretario general del SOMA-FIA-UGT, José Ángel Fernández Villa, pidió ayer una reunión con la Consejería de Industria y el Instituto de Desarrollo Económico (IDEPA) para tratar el futuro de la planta Autotex Airbag, asentada en Llanera y propiedad de la multinacional estadounidense química y textil Milliken. Villa solicitó este encuentro después de calificar de «llamativo» que «otros agentes» han recibido información del Gobierno regional sobre el cierre de la factoría mientras que el SOMA -sindicato mayoritario en Autotex Airbag- no tiene constatación oficial de la decisión de la empresa. La compañía podría haber optado por echar el cerrojo ante la fuerte competencia asiática.
A la espera de ese encuentro, José Ángel Fernández Villa considera que, antes de tomar una decisión de tipo empresarial o político, hay que plantear un plan de industrial y de viabilidad de la empresa, en el que se defiendan los derechos económicos y sociales de los trabajadores. Villa recordó que su sindicato apoyó «decididamente» la instalación de esta compañía por «su generación de actividad empresarial». Además, apuntó, supuso «una muestra de solidaridad de las comarcas mineras hacia otros territorios al haber recibido un importante volumen de fondos mineros, ayudas del IDEPA y recursos para formación».