La fuerte revalorización del suelo en torno a la barrera ferroviaria de la ciudad ha equiparado ya su precio al de la zona más exclusiva de Poniente. Y, según fuentes del sector inmobiliario consultadas por EL COMERCIO, la previsión es que los pocos solares que quedan libres en ese perímetro incrementarán su valor un 20% en los próximos dos años. Para entonces -calculan- ya habrá arrancado la construcción de alguna de las seis torres singulares que el equipo de arquitectos encabezado por Jerónimo Junquera proyecta sobre la playa de vías, a lo largo de la avenida de Juan Carlos I.
Sea como fuere, la mancha urbana que circunda los espacios que serán edificados tras el soterramiento de las vías de Renfe y Feve es ahora mismo objeto de deseo por parte de las principales promotoras que operan en Gijón. Algunas de ellas como Construcciones San Bernardo, el Grupo Fresno, Promociones Moro y Los Sauces ya han adquirido estratégicamente terrenos para acompasar sus proyectos inmobiliarios con el desarrollo urbanístico del suelo liberado de vías. Fuentes empresariales ya posicionadas en el perímetro de las vías aseguran que de ponerse a la venta hoy sus pisos se comercializarían a un precio no inferior a los 420.000 euros (700.000 pesetas) por metro cuadrado.
Las bolsas de suelo más cotizadas se encuentran en estos momentos a ambos lados de las vías. En la prolongación de lo que antiguamente era el barrio de El Parrochu, en las calles de EL COMERCIO y de Luarca; y en El Natahoyo, fundamentalmente en Mariano Pola y en el área de Suzuki.
Entre el albergue Covadonga y la entrada a la calle de Teodoro Cuesta desde la autopista hay una sucesión de instalaciones fabriles y almacenes industriales que en los próximos años se transformarán en edificios residenciales.
Lo que eran las naves de la empresa Industrial Maderera fueron adquiridas en 2004 por Construcciones San Bernardo, que construirá allí un centenar de viviendas distribuidas en cinco plantas. El edificio, con varios portales y vistas a la actual autopista, se situará entre el futuro Campanile y el hotel de cinco estrellas del Grupo Masaveu.
Según explica María Calvo, gerente de esta promotora inmobiliaria, el proyecto que tienen entre manos será «coherente» con con la actuación sobre las vías, que a su juicio será como una ampliación del centro urbano y dotará de nuevos servicios a la zona. «Estaremos en el borde y la referencia estética y de precios será lo que se haga con los terrenos de la barrera ferroviaria», anticipa Calvo. La previsión de la empresa es poner en marcha esta promoción de pisos en el segundo semestre de 2007.
En la calle de Luarca, Vulcanizados Trancho, que se mudará a Tremañes, ya ha vendido su parcela al Grupo Fresno. Y en la misma zona Delca está en negociaciones para trasladarse también a un polígono y vender los 2.000 metros cuadrados que ocupan sus almacenes. Sus responsables ya han tasado el metro cuadrado por encima de los 6.000 euros en un solar donde, según el vigente PGOU, se puede edificar bajo más cinco.
En El Natahoyo también hay interés empresarial por conseguir suelo edificable. Los terrenos recalificados de Olmar acaban de ser vendidos a la promotora Los Sauces para completar la conversión del área de Suzuki en viviendas. En esta misma zona, un solar muy apetecido es el que ocupa el bar La Carreña, en Mariano Pola. Con sus propietarios ya han iniciado contactos empresas como Fresno.
La avenida de Portugal tampoco se ha escapado a la sobrevaloración de la zona limítrofe con las vías. Por un piso nuevo con plaza de garaje en esta parte de la ciudad, antes menos cotizada, se piden ahora 222.000 euros (37 millones de pesetas).
La Asociación de Promotores y Constructores de Gijón (Asprocon) califica de «disparate» lo que se está pagando por esos terrenos antes poco apetecibles. La revalorización no va al ritmo de todos.