LOS duelos poéticos entre el bardo Monchu el Liras y el cantante Pixín el Rapero hacen que el vocablo 'duelo' adquiera la doble significación que le atribuye el diccionario. A saber:
«Combate entre dos a consecuencia de un desafío».
«Dolor, aflicción; demostración para manifestar el sentimiento por la muerte».
La primera definición no precisa de comentario alguno, mientras que en la segunda debería de añadirse que es la Poesía con mayúscula la que se muere un poco más en cada confrontación entre ambos personajes.
Los duelos suelen tener lugar en sidrerías, a petición de parroquianos que los invitan a beber sidra 'a esgaya'. Circunstancia que sin duda habría sido motivo para que el gran poeta latino Horacio añadiera el vocablo 'sidra' al final de estas sus palabras:
«No pueden vivir por largo tiempo los versos que son escritos por los bebedores de agua».
Por cierto que fue el mismo Horacio el que aseguraba que «el hombre o está loco o hace versos». Oso apostillar: o ambas cosas a la vez, cual es el caso de los mentados. Juzguen si no ustedes mismos después de haber leído los poemas (o así) del último duelo, en el que repentizaron versos de seis sílabas sobre el otoño. Comenzó Monchu:
-Ya llega el otoño, / con ocres colores / de hoja caída. / «Así ye la vida», / como afirma Ordoño, / vendedor de flores.
-Otoño, otoño / La rima más fácil / sería con coño. / Mas la quiero grácil / y pido perdón / antes de llamarlo / tercera estación / pa poder rimarlo / con tono marrón -continuó Pixín. Luego, otro parroquiano les pidió versos octosílabos en los que el 'oriciu' tuviera parte del protagonismo. Con este resultado:
-En el campu nacen flores / y en la mar crecen oricios. / Duelme más el mal de amores, / que empieza por sus inicios, / aunque sea verdaderu, / que pinchame en el pedreru / con les púes de un oriciu / ¿Viva el placer y el fornociu! -cantó el rapero.
-No sé si estoy vivo o duermo, / si sueño y es ilusión, / pues pienso en su corazón / cual si fuera equinodermo: / por fuera pinchos, desdén / (¿«Anda, Monchín, que te den!»); / por dentro huevas, amor / («¿Hazme tuya, por favor!»).
Se acabó por hoy. De nada.da