Después de largos meses de controversias y trabajos preparatorios, hoy empezará a funcionar de manera efectiva el acelerador lineal del servicio de radioterapia del hospital de Jove, con el que se espera ofrecer tratamiento a 250 enfermos de cáncer cada año.
El equipo de profesionales de la nueva unidad lleva ya diez días atendiendo consultas de sus primeros pacientes. «Aún no recibimos a muchos, porque se trata de un servicio nuevo que está arrancando», explica el gerente del hospital, José Luis San Miguel. De todas formas, se han perfilado ya las planificaciones de algunos tratamientos, «que consisten en realizarles un escáner de identificación y, a partir de ahí, ponerse a trabajar».
Desde hace ya un tiempo los médicos vienen asistiendo a las comisiones de tumores de los hospitales de Jove y Cabueñes, donde encuentran a posibles candidatos para los tratamientos que ofrece esta nueva prestación sanitaria. En concreto, y al menos de forma inicial, se dará atención a los pacientes afectados de cánceres de mama, pulmón, próstata, esófago, recto, linfomas, vejiga y primario desconocido.
La nueva unidad de radioterapia también se hará cargo de las terapias paliativas y asume, además, los cuidados de enfermería y los exámenes complementarios que se precisen mientras dure el tratamiento.
En el futuro, en función de los resultados y de las posibilidades técnicas del equipamiento, así como la evidencia científica disponible, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) podrá solicitar el incremento de esta cartera de servicios.
Las delimitaciones de la unidad, la primera de radioterapia que funcionará de forma descentralizada en la sanidad pública asturiana, son claras. Funcionalmente dependerá del hospital gijonés, pero estará asociada científica y asistencialmente al servicio de radioterapia del Hospital Central, en Oviedo, que actúa como referencia en toda la región.
Los pacientes oncológicos serán derivados a Jove a través del Hospital de Cabueñes, donde se ubica el servicio de Oncología Médica que atiende a toda el Área Sanitaria V (Gijón, Carreño y Villaviciosa). Será este centro y no Jove el que tenga que citar telefónicamente a los enfermos que vayan a ser atendidos en la unidad de radioterapia.
1,3 millones
El acelerador lineal de Jove ha requerido una inversión de 1,3 millones de euros y servirá para tratar al 75% de los enfermos de cáncer del Área V. En 2007 se iniciará la instalación del segundo acelerador, que permitirá duplicar el volumen de tratamientos.
La máquina que hoy comienza a funcionar en el hospital tratará los tumores malignos mediante la emisión de radiaciones ionizantes de origen artificial. El aparato consta de una camilla en la que se acomoda al paciente y un brazo móvil a través de cuya boca se proyecta la radiación.
La energía producida en el acelerador (electrones y fotones) actúa de forma directa sobre las células cancerígenas y el ciclo celular, impidiendo su crecimiento y multiplicación desordenada, evitando, por tanto, que el tumor prolifere. El acelerador de Jove es uno de los más avanzados. Dispone de un colimador multiláminas capaz de dibujar, con un margen de error de un milímetro, la figura exacta del cáncer a tratar. Estas láminas, ochenta en el caso del equipo de Gijón, moldean el haz de partículas de la zona a radiar, minimizando el daño a tejidos sanos.
La instalación se completa con el llamado 'portal de visión', una especie de pantalla de ordenador situada bajo el acelerador que verifica en tiempo real que la dosis de radiación, programada por un complejo sistema informático, sea la correcta.
La radiación que emiten estos equipos sanitarios se puede aplicar en cualquier tipo de cáncer y en el caso de Jove se podrán tratar tumores situados a una profundidad de tres centímetros.
El uso de este tipo de energía en medicina se ha ido incrementando de forma gradual en los últimos cien años, tras el descubrimiento de los rayos X, y actualmente la radioterapia es algo básico para atacar al cáncer. Las estadísticas son claras en este sentido e indican que siete de cada diez enfermos oncológicos son radiados, ya que en la fase inicial el tratamiento es tan efectivo como la cirugía.
La demanda para este tipo de terapias oncológicas también se ha disparado en Asturias y en apenas cuatro años los profesionales de radioterapia han tenido que atender a mil pacientes más. En concreto se ha pasado de tratar con radiaciones a 2.483 asturianos en 2002, a recibir 3.457 pacientes a lo largo de 2005.