Hace justo un año, el Principado anunciaba el proyecto para construir un gran colegio público en el centro de Gijón. Éste -que ocupará el colegio Jovellanos, la Cátedra de Extensión Universitaria y el patio de Empresariales- permitirá superar las actuales estrecheces del colegio Jovellanos y acogerá también a los alumnos del Cabrales.
El consejero de Educación, José Luis Iglesias Riopedre, daba un plazo de dos años para su apertura, es decir, el curso 2007-2008, y ya entonces afirmaba haber iniciado las negociaciones con la Universidad para la cesión de la Cátedra Jovellanos. Sin embargo, un año después, todo sigue en el aire y aún no se ha cerrado el acuerdo que permita iniciar las obras.
Educación mantiene su intención de construir «lo antes posible» un centro «moderno, de tres líneas y perfectamente equipado», pero no da fecha de inicio, porque sin tener la Cátedra Jovellanos no es posible llevar a cabo el proyecto. Riopedre aseguró que las «negociaciones continúan», aunque evitó pronunciarse sobre el motivo por el que no han prosperado hasta la fecha.
El proyecto aún en ciernes ha sufrido variaciones desde que se anunciara. En principio, la ampliación del colegio Jovellanos se proyectó en la Escuela Universitaria Jovellanos, sede de Empresariales. El primer escollo que había que solventar en ese momento era el traslado de los estudios de Empresariales y Turismo al campus. Después, el consejero anunciaba, que el proyecto saldría adelante. El traslado se ha hecho efectivo este curso, aunque, finalmente el espacio que ocupaban los estudiantes universitarios quedó excluido del proyecto.
La gran apuesta educativa del Principado y el Ayuntamiento de Gijón también deberá hacer frente a la oposición del Ateneo Jovellanos, que tiene sus sede en la Cátedra de Extensión Universitaria desde los años 50. El espacio fue cedido al Ateneo por el entonces rector de la Universidad de Oviedo, Torcuato Fernández-Miranda, tras el traslado de la antigua Escuela de Industriales a la avenida de Manuel Llaneza.
La entidad anunció que recurría la decisión del traslado por la vía de lo contencioso-administrativo si la Consejería de Educación no les ofrecía una alternativa a su actual sede. El Ateneo reclamó una ubicación céntrica y rechazó la propuesta del Principado de trasladarse a la Universidad Laboral, al considerarla demasiado lejana como para favorecer la afluencia de público a sus conferencias.
El conservatorio
El traslado del Conservatorio Municipal de Música de Gijón a la Laboral también se ha encontrado con el rechazo de los padres de los alumnos. Pese a las protestas -con numerosos actos y concentraciones para manifestar su rechazo- el proyecto sigue adelante. De hecho, Riopedre ha anunciado la «inmediata licitación del proyecto de redacción y obra», para que el centro esté en funcionamiento el próximo curso. A finales de mayo, el Gobierno regional aprobó una partida de 3,9 millones con este fin.
La nueva sede del Conservatorio se distribuirá en una superficie construida de 5.600 metros cuadrados (de los que 4.400 serán útiles), tendrá capacidad para 600 alumnos y un total de 61 aulas. El equipamiento se completará con biblioteca, fonoteca, videoteca, sala de audiovisuales y salón para audiciones, con un aforo de 450 plazas.