Miércoles, 13 de septiembre de 2006
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GIJÓN
Discoteca cierra tras medio siglo de historia
De los 18 puntos oficiales de venta que había en 1990 ahora quedan cuatro Sólo dos negocios ofrecen novedades al margen de las grandes superficies
Discoteca cierra tras medio siglo de historia
ÚLTIMAS COMPRAS. Kike González, de espaldas en la puerta, mientras dos clientes revisan el muestrario de discos compactos. / P. UCHA
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«Nos rendimos finalmente». Así reza el escrito que, a modo de epitafio, colgó ayer Kike González, encargado de la tienda Discoteca, en el escaparate de la calle de San Bernardo. El mismo que durante cinco décadas mostró a los gijoneses las últimas novedades musicales del mercado nacional e internacional.

La nota de despedida hace una pormenorizada relación del panorama culpable de este cierre. En él despuntan la música gratuita descargada por internet, la piratería en las mejores calles de Gijón y una Semana Negra convertida «en paraíso del 'mantero'».

El escrito también se queja de una hostelería permisiva con la venta en sus locales de música y cine piratas. Las autoridades locales, regionales y estatales tampoco salen bien paradas en el comunicado. «Hacen muy poco para evitar este comercio mafioso y así se pierden miles de puestos de trabajo en toda España con el cierre de tiendas y cines», protesta la nota de Kike, quien dice marcharse con «pena y rabia por no poder seguir y con el eterno agradecimiento a clientes y amigos».

Pero el cierre de Discoteca tras cincuenta años de historia no es un hecho aislado en Gijón. El declive de las tiendas especializadas en música en la ciudad es una enfermedad terminal que se ha ido acelerando con la llegada del nuevo siglo.

Aunque pocos se acuerdan ahora de ello, Gijón tenía en 1990 en torno a 18 puntos de venta de por aquel entonces vinilos, casetes y discos compactos. Muchos de ellos han desaparecido como Musical Asturias, Musical Norte, Mercurio, Real Musical y las tiendas de Sonora. En aquellos años de 'vacas gordas' también había en la ciudad cinco almacenistas de música con sus correspondientes viajantes e incluso zonas alejadas del centro como El Coto y La Calzada contaban con negocios propios.

Nada que ver con el desolador panorama actual. Ahora el almacenista más próximo está en Aranda de Duero (Burgos) y descontando las secciones musicales de las grandes superficies gijonesas, en estos momentos sobreviven cuatro tiendas con mayor o menor grado de especialización. Pero sólo en dos de ellas es posible adquirir novedades musicales. Se trata de Piraña, en la Plazuela, y Memphis, en Alfredo Truán. Los responsables de la primera, Nacho Morán y Rosa Rodríguez, aseguran que, si las cosas no mejoran, seguirán dentro de un año el mismo camino que Discoteca.

Dueños también de una distribuidora y una productora musical, el matrimonio ha especializado su tienda en música clásica y folk asturiano. Extremadamente combativos con la piratería musical, tampoco han vendido nunca ningún producto relacionado con 'Operación Triunfo', «porque deshizo el mercado musical».

El caso de Memphis también es llamativo. Ahora es casi más librería y su fondo musical lo integran antiguas existencias y novedades comerciales adquiridas a almacenistas, pero ya no a las casas discográficas.

En lo que va de año, además de Discoteca, también ha causado baja la tienda Tipo, de la calle de Cura Sama. Cerró el pasado 1 de agosto.



 
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