La reciente convocatoria de un sínodo diocesano en la Iglesia asturiana, no pasó desapercibida entre los representantes de la educación religiosa reunidos en la Feria de Muestras de Gijón con motivo de la II Jornada 'Religión y escuela'. El anuncio de Osoro en Covadonga sirvió como toque de partida para la preparación de la cita y ayer el mismo obispo pidió a los profesores que sean «los primeros en colaborar» en el arranque de este largo camino, que llevará a la Iglesia tres años de trabajos hasta la celebración de una asamblea que marque «el inicio de una nueva evangelización».
Durante la Eucaristía celebrada en Gijón, Osoro invitó a los profesores de religión del Principado «a colaborar en el tiempo de preparación espiritual que ahora iniciamos y que debemos vivir con especial profundidad». El arzobispo destacó la importancia de la comunidad escolar en esta fase y pidió que esta preparación la hagan tanto ellos «como las personas a las que lleguen». El prelado asturiano señaló que «sólo una buena preparación espiritual nos permitirá ver qué temas deberemos tratar en el sínodo».
El teólogo Abundio Martínez, director de los institutos Superior de Teología y Superior de Ciencias Religiosas de Oviedo, coincidió con el arzobispo en la importancia que tendrá la comunidad educativa en la preparación de la asamblea diocesana y señaló que, puesto que se trata «de pulsar la situación actual» y de averiguar cómo hacer «más animada y eficaz» la trasmisión del mensaje evangelizador, los profesores deberían participar en el futuro sínodo «aportando la experiencia de toda una vida educando en religión y de su contacto próximo con la sociedad». De parecida postura eran la mayoría de los presentes, que señalaron la importancia de la cita por su posible significancia como «punto de inflexión» en el modo de enseñar el mensaje de la Iglesia católica.
«Siempre refresca»
Carmen González, profesora de religión en el Instituto de Educación Secundaria (IES) Doña Jimena, de Gijón, aseguró que los educadores «estaremos ahí» y consideró importante «que la Iglesia retome el pulso a su forma de estar en sociedad». En su opinión, la comunidad cristiana debe buscar «nuevas formas y un lenguaje cercano que sepa llegar a las personas». González consideró también fundamental conocer «cuales son las vivencias de los chavales» para acercar la Iglesia a los más jóvenes. «Un sínodo siempre refresca», concluyó.
Por su parte Antonio Cabeza, profesor en el IES Escultor Juan de Villanueva, de Pola de Siero, y miembro de la Plataforma Asturiana Religión en la Escuela, mostró su deseo de que la cita diocesana ayude a recuperar un destacado papel de la Iglesia en la sociedad, ya que en su opinión «se necesita una revisión y un impulso». De cara a la celebración del sínodo, Cabeza consideró fundamental que durante el mismo se debata sobre la necesidad de aumenta «el protagonismo del laicado». Covadonga Rodríguez se definió a sí misma como «madre, profesora y catequista», y desde estos tres roles consideró que «tenemos mucho que decir». En su opinión «la Iglesia somos todos, no sólo la jerarquía». Por eso, aseguró que desde su posición «acudiremos al sínodo a decir cosas que les gustan, pero también cosas que igual no les gustan tanto». Según consideró esta profesora, que imparte clases en los colegios Nicanor Piñole y Severo Ochoa, de Gijón, la Iglesia asturiana tiene que «ponerse al día y bajar un poco más al pueblo llano».
José Manuel Martínez, desde su posición de presidente de la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa) en Asturias y vicepresidente de la misma entidad a nivel nacional, aseguró recibir el anuncio del sínodo «con esperanza y con expectativas». Martínez mostró su confianza en que la asamblea diocesana marque «un punto de inflexión que permita mayor y mejor desarrollo de las actividades de la Iglesia». Pidió que se haga hincapié en las necesidades de formar a los más jóvenes en valores cristianos y en la situación de la religión en la enseñanza tanto pública como privada.
Por su parte Pilar Hernandez, profesora de religión en el IES Río Nora, de Pola de Siero, consideró que «un sínodo siempre es un momento de reflexión y, como tal, nos parece bien». Hernández pidió que la cita sirva para «tomar impulso de cara al inicio del milenio».
Alberto Álvarez, profesor en los IES Cuenca del Nalon y Santa Bárbara, ambos de La felguera, pidió que se trabaje para evitar la «secularización» que en su opinión crece en la sociedad y pidió que los responsables de la asamblea «deben tratar temas actuales de la sociedad en que vivimos y que llegan a la gente. Hacer a Dios más atractivo».
Enrique Alonso era uno de los educadores más jóvenes en el encuentro de ayer y, como tal, pidió que la reunión diocesana ayude a adaptar el mensaje «a los nuevos lenguajes, aunque mantenga su contenido».