Fiel a la línea marcada de agrupar las películas en competición por temas, las dos ofrecidas este martes en San Sebastián tienen el común denominador de abordar la intromisión en vidas ajenas. La española 'Lo que sé de Lola' es un drama hispano-francés que supone el brillante debú del madrileño Javier Rebollo, mientras que 'Delirious' es una comedia estadounidense sobre el estresante mundo de los 'paparazzi'.
'Lo que sé de Lola' supone el debú de un director que nada tiene que ver con su tocayo de igual nombre y apellido director de películas como 'Locos por el sexo'. El Javier Rebollo que estrena en San Sebastián llega al cine tras una larga trayectoria como cortometrajista de éxito, lo que le permitió firmar esta coproducción rodada en París y con un apenas un par de escenas localizadas en un pueblo manchego.
Lola Dueñas, la actriz musa de sus cortos, es la gran protagonista. Junto a ella, el joven galo Michaël Abiteboul (actor que ha trabajado con Lars von Trier, Michael Haneke o Cédric Klapisch). Otros papeles más secundarios son para Carmen Machi y Lucienne Deschamps.
La película es la historia de un joven parisino introvertido, solitario y sin trabajo, que acaba de perder a su madre.
'Lo que sé de Lola' es una película de narrativa fascinante, a base de elipsis y escasos diálogos, donde los dos protagonistas apenas comparten un plano y no cruzan más que un par de frases hechas en una cafetería, muy bien desarrollada por Rebollo.
El debutante filma una historia que empieza como una curiosidad, sigue como una fascinación y acaba como toda un drama de amor en el que nunca nadie llega a decir «te quiero».
Lo más interesante del filme está en las distintas visiones que ofrece sobre la mirada, que viene a sustituir la función de los diálogos en un cine más convencional. Rebollo convierte así al espectador en un 'voyeur', que utiliza la mirada para sugerir acontecimientos.