Carles Freixa es doctor antropólogo de la Universidad de Lleida. Ayer, en los Encuentros Internacionales de Juventud de Cabueñes, habló sobre uno de los fenómenos más cambiantes y que más polémica ha levantado en los últimos meses: las tribus urbanas. Según Freixe, la constitución de los Latin Kings como asociación «ayudará a éstos a abrirse a la sociedad y a la inversa».
-Los Latin Kings de Barcelona se han constituido en una asociación juvenil. ¿Está de acuerdo con la iniciativa?
-La presencia de grupos latinos no hace más que reflejar la presencia de inmigrantes. Sufren una dura transición: la propia de la edad y la migratoria. El fenómeno no debería asustarnos, son jóvenes como el resto. Cuanto más miedo les tenemos, más se rebelan. Pero si se les da una oportunidad de integración social, como esta asociación, los problemas se desintegrarán.
-Se les ha tachado de grupos cerrados e intolerantes, ¿no cree que sea así?
-En mi comunidad se está realizando una apertura doble, de Cataluña a los Latin Kings y viceversa. Pero se les exigen cosas que se le exige a poca gente. Critican su sistema jerárquico o que los jefes sean chicos. ¿En qué se diferencian de cualquier empresa?
-Pero son grupos violentos...
-Sólo una pequeña minoría lo son. Lo que está claro es que en la clandestinidad lo que se consigue es que acaben siendo dominados por mafias.
-¿Qué tribus urbanas existen ahora mismo en España?
-En España la llegada de las tribus urbanas tiene mucho que ver con la Transición democrática. Mientras que en Europa se habían ido creando, aquí llegaron de golpe y porrazo, por lo que hay cinco tipos: las de una identidad precisa (como los skins), las de las nuevas tecnologías, las comerciales -las formas de ser joven que vende el mercado-, los cazadores de tendencias y las que son consecuencia de la llegada de inmigrantes.
-Y las de inmigrantes son las más visibles en la actualidad...
-No, lo que ocurre es que las tribus han sufrido una transformación. Antes eran mucho más precisas, más herméticas. Y, ahora, un joven puede estar influido por distintos colectivos. No quiere decir que no exista, sino que son difíciles de etiquetar. Las más fáciles de reconocer son las de inmigrantes.