El juez de lo Mercantil, Javier Antón Guijarro, aprobó judicialmente el convenio propuesto por el Centro Asturiano de La Habana y que fue aceptado por la junta de acreedores en la reunión celebrada el pasado 24 de julio. Este convenio es el resultado de más de un año de procedimiento concursal voluntario al que se sometió la entidad del paseo de Begoña para subsanar su maltrecha economía y una deuda total que ascendía a 1.190.907,71 euros.
La sentencia está fundamentada en el acuerdo al que se había llegado entre el Centro Asturiano y sus acreedores, y que el juez considera que no se aprecian infracciones a las normas que regulan la Ley Concursal.
La junta directiva del Centro Asturiano dispone de la sentencia desde el pasado martes y, según el presidente de la entidad, Juan José García Rúa, «era lo esperado, ya que en julio lo aprobaron los acreedores y considerábamos que la sentencia era como un trámite burocrático del procedimiento. Se están cumpliendo los plazos que teníamos previstos».
La sentencia que, como queda dicho, ratifica el convenio con los acreedores, indica que el plazo para cumplir lo convenido es de dos años y que la forma de pago será «mediante la fusión por absorción con el Grupo Covadonga en los términos conocidos», según informó García Rúa. No obstante, el presidente de la entidad indicó que la sentencia añade que, «si no se puede hacer la fusión en el plazo de seis meses desde la firma de la sentencia -el pasado 20 de setiembre-, la forma de pago se llevará a efecto mediante la venta de patrimonio, es decir, parte de nuestros locales del paseo de Begoña». Además, el magistrado autoriza a la división de los locales a vender.
García Rúa destaca de esta sentencia el hecho de que «si nosotros tenemos que vender patrimonio, eso no impedirá la fusión con el Grupo. De todas formas, si al cabo de dos años no se consumó, tendremos que negociar con los directivos grupistas, pues, además, en ese tiempo ellos tendrán elecciones».
La sentencia ahora conocida también incluye que «el Centro Asturiano recuperará todas sus facultades. Los administradores concursales cesan en sus funciones, por lo que recuperaremos la gestión de la entidad. No obstante, deberemos informar semestralmente al juez sobre el cumplimiento del juzgado».
Inversores
A partir de ahora, la directiva del Centro Asturiano se centra en realizar fotocopias de los planos de los locales a vender y en llevarlos a agencias inmobiliarias y posibles inversores para culminar la venta. No obstante, no quieren malvender por hacerlo demasiado pronto ni demasiado tarde y que se pueda pasar el plazo establecido por el juez.
Lo que puede retrasar la fusión por absorción con el Grupo Covadonga es la impugnación a la asamblea grupista en la que el pasado 30 de enero se aprobó la operación. Esa impugnación fue presentada por el portavoz del Foro de Socios, Felipe Aller Celemín, y está en manos de los tribunales. No obstante, este socio enviará mañana una carta al presidente del Grupo, Ángel Cuesta, en la que le propondrá que sea readmitido como socio para que la entidad no tenga que hacer frente a un nuevo juicio. Igualmente, pedirá a la directiva del Centro Asturiano que miembros del Foro de Socios puedan acudir como invitados observadores a la asamblea que celebrará el próximo 9 de octubre y en la que está previsto, entre otros asuntos, dar cuenta de cómo transcurrió el procedimiento concursal.
A partir de ahora, el Centro Asturiano deberá hacer frente a una deuda de 317.029,75 euros correspondientes a los créditos ordinarios. En la junta de acreedores se decidió que los créditos privilegiados -con Hacienda y la Seguridad Social- se renegociarán, al tiempo que quedó al margen la negociación con la Caja de Ahorros, principal acreedora de la entidad del paseo de Begoña.