Ayer no había camisetas reivindicativas, ni protestas. A decir verdad, no había ni alumnos ni profesores en los actos oficiales, pero ello no fue óbice para que la inquietud silenciosa de los 90 trabajadores no docentes del antiguo Instituto Universidad Laboral que aún no tienen destino laboral se dejara sentir. Los contactos con los sindicatos eran continuos y el secretario general de FETE-UGT, Daniel Rodríguez, prometió «enterarse bien de la situación» que deja sin plaza fija a 90 funcionarios. Y es que, desde junio, parecen fantasmas. Matricularon a los estudiantes, pero no pertenecen a nadie.