La asamblea general de socios del Centro Asturiano de La Habana, de Gijón, decidió ayer ratificar la expulsión del ex-presidente Daniel Prieto y pedirle responsabilidades por el quebranto económico en el que se fundamenta el expediente.
El debate sobre la expulsión de Daniel Prieto fue el punto del orden del día más polémico, el que ocupó la mayor parte de la reunión y el que fue sometido a votación secreta, por decisión de la junta directiva para preservar el secreto. No obstante, tampoco en el procedimiento para llevar a cabo la votación hubo consenso. Algunos socios se quejaron de que el voto delegado, recientemente incorporado a los estatutos de la entidad, no está suficientemente regulado, y alguno habló de 'pucherazo' al ser contabilizados 98 votos aportados, por delegación, por la junta directiva.
Sea como fuere, el presidente del Centro Asturiano, Juan José García Rúa, daba anoche por zanjado el caso Prieto, al menos en lo que al procedimiento social se refiere. El expediente pasó por una comisión de disciplina, por la junta directiva y, ayer, por la asamblea general, de forma que agotó el procedimiento.
García Rúa indicó, no obstante, que Daniel Prieto dispone de 40 días para apelar a los tribunales de justicia y criticó al expresidente por no haber expuesto sus razones en tiempo y forma.
«Hubiéramos entendido que firmase en acuerdo con Sedes obligado por las circunstancias», manifestó ayer García Rúa, menos comprensivo con el hecho de que no se pagase la indemnización convenida cuando fue adjudicada la remodelación del edificio de Begoña a otra constructora. «Nosotros tenemos que obrar conforme a los documentos de los que disponemos y el señor Prieto no presentó hasta hoy algunos documentos. Desconozco de dónde los sacó, y por qué no obran en poder de la sociedad», explicó el actual presidente para defender la expulsión.
García Rúa admitió que su junta directiva estudió la posibilidad, a propuesta de un socio, de anular la expulsión para propiciar el entendimiento y evitar tensiones, «pero obramos en todo momento conforme a las pruebas de que disponemos». También rechazó tajantemente que el expediente satisfaga rencillas personales. «Tal vez algún socio pueda guardar rencor al señor Prieto, pero no yo».
Respecto a la votación, García Rúa destacó que el resultado (tres votos nulos; diez, en blanco; 60, en contra, y 172, a favor) es incuestionable y de apoyo a la expulsión «incluso sin contar los votos delegados».
Horario
En otro orden de cosas, la asamblea aprobó también mantener el horario de apertura continuada por las tardes, de 15 a 22 horas, en las instalaciones de Begoña. Se intentó el horario partido para facilitar el acceso a la prensa de los veteranos durante la mañana, pero eran más los perjudicados que los beneficiados, según una nota publicada en la sociedad.