Pese al avanzado estado de ejecución que presentan varios ramales y viaductos del enlace de Ceares, no habrá una apertura paulatina de la infraestructura. Aunque en un primer momento el Principado había contemplado la posibilidad de poner en servicio diferentes partes del enlace a medida que se fuesen concluyendo, la idea ha quedado descartada, según señaló ayer el director general de Carreteras, José María Pertierra de la Uz.
En todo momento se advirtió de que las entradas en servicio parciales se adoptarían en el caso de que no dificultasen el desarrollo del resto de las obras ni generasen trastornos circulatorios en la zona. La medida ya se había adoptado en su día en el enlace de Mieres, también con la autovía minera, donde los ramales se fueron abriendo al tráfico a medida que se iban concluyendo.
Sin embargo, la gran complejidad del nudo gijonés parece desaconsejar esta medida. La infraestructura tiene ocho ramales y seis viaductos cuyo fin será distribuir el tráfico en todas las direcciones posibles: hacia Santander u Oviedo por la autovía del Cantábrico, y hacia Gijón y Mieres por la minera. Al parecer, la complejidad de los trabajos y lo confuso que podría ser para los conductores afrontar la puesta en servicio parcial han hecho al Gobierno regional reconsiderar la solución prevista en un primer momento.
De ese modo, habrá que esperar a la conclusión de todas las obras. El Principado mantiene que eso ocurrirá en el primer trimestre del año que viene. Aunque el plazo contractual fecha en marzo ese momento, desde hace meses, y a la vista de los notables avances en la infraestructura, los técnicos mantienen que la puesta en servicio podría adelantarse a principios de 2007. Sin embargo, en la Dirección General de Carreteras se opta por la prudencia y se sigue hablando de la amplia horquilla del primer trimestre.
Difícil gestación
El enlace con la autovía minera llegará varios años después de que la infraestructura entrase en servicio y tras una prolongada polémica con el Gobierno central sobre quién debería asumir el coste. Con la llegada del PSOE al Ejecutivo nacional la situación se desbloqueó: Fomento paga el enlace de Siero, mientras el Principado hace frente a los de Mieres y Gijón. Este último costará 24,5 millones, de los que 18 van destinados a ejecutar el enlace entre la autovía del Cantábrico y la minera, y 6,5 se destinan para la duplicación de la calzada entre las glorietas de El Llano y Ceares.
El último hito en la obra fue la puesta en servicio del túnel de la glorieta de El Llano, el pasado mes de julio.