El concejal delegado de la Zona Rural, Faustino García, 'Tino Venturo', compareció ayer en el Pleno para explicar la actuaciones municipales llevadas a cabo por su departamento en los dos mandatos corporativos en los que ha participado. El edil socialista cifró en 75 millones de euros la inversión que ha recibido la zona rural en los siete años de gobierno municipal de Paz Fernández Felgueroso. Lo que equivale a 3.358 euros por habitante, casi cinco veces por encima del reparto en la zona urbana (750 euros).
En cuanto a las principales demandas satisfechas de la población de la que se ocupa su concejalía, García puso de relieve el asfaltado de caminos, el alumbrado, las obras de saneamiento y abastecimiento de agua, la conservación de espacios naturales y elementos etnográficos y la recuperación para usos sociales de antiguas escuelas rurales.
Respecto a las carreteras, el edil destacó que en sus años como responsable de la zona rural se han asfaltado 130 kilómetros, «una distancia equivalente a la que hay entre Gijón y Unquera». También reivindicó la instalación de 3.100 puntos de luz de los 16.638 que hay. En cuanto al saneamiento, Venturo se felicitó por el reciente anuncio regional de la obra del colector del río Pinzales. «Con esa inversión de 12 millones se va a posibilitar la llegada del servicio a parroquias como Monteana, Poago, Serín, Cenero y San Andrés de los Tacones», recordó.
El balance de gestión sonó a despedida, porque Venturo ya ha anunciado que abandonará la vida municipal tras concluir la presente legislatura.
Por parte del PP, el concejal Pedro Muñiz reclamó al equipo de gobierno un plan de mejoras que «traduzca en objetivos y presupuesto las necesidades» más acuciantes que quedan pendientes en la zona rural. Un plan que, según Muñiz, debe tener en cuenta la expansión, con 1.300 nuevas viviendas, que sufrirá esa parte del municipio. «Los vecinos que viven en el campo no pueden ser ciudadanos de segunda para el disfrute de servicios ciudadanos y equipamientos y, sin embargo, ser iguales que el resto para pagar subidas de impuestos», criticó.
En su réplica Venturo destacó que el PGOU garantizará que Gijón siga disfrutando de la «zona rural mejor conservada de Asturias», y rebatió a Muñiz que los vecinos que viven en el campo estén discriminados. «Son unos privilegiados» y citó como prueba los 13.800 euros que costó subir el agua al barrio de La Bobia (Lavandera) para siete viviendas.