Garantizar el «máximo tiempo posible» que los trenes lleguen hasta la estación del Humedal. Esta es la principal preocupación expuesta a Renfe Operadora en la reunión del comité de empresa. Los plazos para la supresión de la barrera ferroviaria entre el Humedal y Moreda y la construcción de la nueva estación intermodal, que sitúan el comienzo de la obra en 2008 y su conclusión en 2011, «son mucho mayores de los que, en principio se manejaron, y eso puede suponer un problema que debe abordarse». Así lo afirmó el secretario del Sector Ferroviario de UGT Asturias, Juan José de la Blanca.
Los sindicatos temen que las obras restrinjan la llegada de trenes a la estación del Humedal de forma inmediata y exigen que el tránsito de viajeros hasta este punto «se mantenga durante el máximo tiempo posible».
Asimismo, los sindicatos del sector defienden que los trenes lleguen hasta la estación de cercanías, aunque esto resulte «menos cómodo» a la hora de ejecutar las obras. Una posición que defenderán con firmeza para garantizar el «número de viajeros y el servicio».
En principio, afirman, existe un compromiso para que esto sea así. Sin embargo, sospechan que las obras pueden limitar los trayectos de los trenes «a corto plazo, hasta la estación de Jovellanos y, más adelante, hasta La Calzada». Una situación que derivaría «en una pérdida de viajeros, sobre todo los de cercanías, que optarían por viajar en autobús».
De momento, las obras aún deberán esperar algún tiempo. En noviembre, se adjudicará el contrato de consultoría y asistencia técnica para la redacción del proyecto constructivo de supresión de la barrera ferroviaria. Se han presentado al mismo un total de 18 empresas, tiene un plazo de ejecución de 18 meses y un presupuesto base de licitación de 2,3 millones de euros.