El desnivel en las vías del tren provocado por las obras para consolidar las paredes del pozo de extracción de la tuneladora no se corregirá hasta que los trabajos para sacar a 'Noega' a tierra concluyan. Al menos, esta es la información que los responsables del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) transmitió al sindicato UGT.
Las obras han provocado una elevación de 50 centímetros de las vías en un tramo de unos 50 metros, entre las estaciones del Humedal y Jovellanos. Una circunstancia que ha llevado a extremar las medidas de precaución, reduciendo la velocidad de los trenes que circulan por este trecho a 5 kilómetros por hora. Según explicó el secretario del Sector Ferroviario de UGT Asturias, Juan José de la Blanca, Adif les comunicó a mediados de setiembre la posibilidad de que se «presentara este problema». Un desnivel que la empresa esperaba reparar «durante un fin de semana, aunque, finalmente, decidió esperar a la conclusión de los trabajos que se ejecutan bajo tierra para evitar que éstos pudieran reproducirse», puntualizó De la Blanca.
Quien no estaba informado de este problema era el Ayuntamiento. El concejal de Urbanismo, Jesús Morales, reconoció ayer que en las reuniones que periódicamente mantienen los técnicos del ministerio con los del Ayuntamiento «no se ha trasladado esta cuestión». Por este motivo, considera que se trata de «una incidencia normal que no debería tener importancia».
Los maquinistas -a quienes de forma más directa afecta el problema- sí fueron advertidos, pero no por los cauces «oficiales». Desde el Sindicato de Maquinistas y Ayuntes Ferroviarios (Semaf) aseguran que «se avisa cada día, a cada tren, de las restricciones de velocidad, pero Renfe no ha hecho una notificación oficial». Y, según Semaf, éstas indican que se trata de «un problema serio», pues se ha limitado la velocidad a 5 kilómetros por hora, en tramos en los que se «podría ir a 30 kilómetros por hora, en sentido Gijón, y 60, en sentido Oviedo». Las vías afectadas son cuatro, explotadas sólo por Renfe, según aclaró Adif. La 1 y la 2, que generalmente salen desde el Humedal hacia León, y la 7 y 8, vías complementarias que permiten el apartado y aparcamiento de los servicios de Renfe.
Los problemas derivados de la elevación de las vías podrían haber sido mayores. El sindicato de maquinistas asegura que «en el caso de Renfe ha sido un milagro que no se haya tenido que levantar la catenaria -el cableado eléctrico que suministra corriente a los trenes- ya que si el desnivel hubiera sido un poco mayor se habría tenido que reformar».
Las restricciones también han afectado a los horarios. Si Adif cifra en «un minuto» los retrasos por esta causa, el sindicato eleva el tiempo perdido. Como ejemplo, afirma que el Talgo que partió anteayer desde Gijón «tardó siete minutos en llegar desde el Humedal a la estación Jovellanos, tiempo que luego debe recuperar el maquinista».