Miércoles, 18 de octubre de 2006
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DEPORTES

Sporting
18 millones de facilidades
El club gijonés podrá liquidar la deuda con sus acreedores de la forma que más le convenga, a plazos o al contado, siempre dentro de los cinco años que marca la ley
18 millones  de facilidades
JUNTA. El representante de jugadores Iñaki Urquijo conversa con Manuel Vega-Arango antes de la vista de anteayer. / CITOULA
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Amaneció Mareo con nubes y claros. La sombra de la duda aún no se ha disipado del todo, pero el Sporting comienza a ver la luz después de año y medio de tinieblas vigiladas por la ley y más de un lustro en el que la realidad se disfrazó de mil excusas. El club espera ahora una sentencia que le sea favorable para emprender el camino de vuelta hacia la cordura. Atrás dejará, gracias al apoyo recibido anteayer en la junta de acreedores -el 70,11%-, buena parte de los casi 50 millones de euros de lastre que impedía al Sporting y a su entorno mirar hacia adelante.

Y ahora, una vez que Javier Antón Guijarro dé luz verde al convenio -lo que se espera se produzca antes de un mes-, comenzará el golpeo de calculadora en los despachos de Legalia para conocer la deuda resultante de esa quita del 50% o de la capitalización de pasivo. Se habla ya de 18 millones de euros de deuda, a pagar en cinco años.

El concurso de acreedores, la nueva Ley Concursal, ofrece mil ventajas y, por lo visto hace ocho meses con Las Palmas y ahora en el Sporting, bastantes menos inconvenientes. Es, se llegó a decir, el concurso de las contradicciones y también el de las facilidades. El fin natural del proceso es dotar a la empresa afectada de la estabilidad suficiente que asegure su viabilidad futura. De ahí la intervención judicial, de ahí la presencia en el día a día de tres administradores concursales nombrados por un juez.

Sin embargos

De lo primero que se benefició el Sporting en este año y medio fue del levantamiento de los embargos que pesaban sobre la entidad. Luego, las buenas noticias parecían sucederse unas tras otras. Más y más firmas se adherían al convenio que anteayer defendió el club en el Juzgado de lo Mercantil de Oviedo y que sólo tuvo la oposición de Coral Golf y de Pablo Lago.

La deuda del club, así, sin más, el mismo día que Javier Antón Guijarro dicte sentencia sobre la impugnación de la empresa de jardinería que instó la quiebra, pasará de los más de 48 millones actuales a 18. Y lo mejor aún para los intereses de la entidad rojiblanca: el Sporting podría ir pagando la deuda de la forma que más le convenga. Tiene cinco años para cumplir con los compromisos adquiridos con sus acreedores, pero la Ley Concursal no contempla la forma en la que ha de hacerlo.

Por ejemplo, podría darse el caso de que el Sporting tuviera la próxima temporada una importante inyección económica, procedente de un traspaso o del deseado ascenso a Primera División, y decidiera saldar su deuda de inmediato con una parte de los acreedores. O también el caso opuesto, que el club tuviera suficiente liquidez y, sin embargo, optara por hacer desaparecer su pasivo dentro de cinco años. Es decir, el Sporting puede pagar a plazos, al contado y cuando pueda o quiera los 18 millones de euros de deuda que figurarán en su balance de situación en la próxima junta general de accionistas. Será la primera de los cinco últimos años en la que los fondos propios sean inferiores al capital social de la entidad. Será la primera ocasión en un lustro en el que el futuro no se verá cada vez más negro, sino que tendrá destellos de luz.

 
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