Enrique Nogueira, biólogo del Centro Oceanográfico de Gijón, considera que los recientes varamientos de juveniles de bocarte en playas asturianas y vascas se deben a que «los bancos están muy cerca de la costa y un cambio de marea puede crear cubetas donde quedaron varados los bocartes».
Nogueira rechaza que la causa de estos sucesos sean cruces de corrientes frías y calientes, pues indica que «es imposible, porque tienen distinta densidad. Eso no ocurre nunca. Además, la temperatura del mar es la normal para esta época del año. En determinadas playas, dependiendo de su orografía, los peces pueden quedar atrapados en cubetas intermareales, las que todos conocemos como charcas. En esas charcas sí puede haber una temperatura alta, pero también es normal».
Otra posibilidad de esa aparición de bocartes es el descarte. Es decir, que un cerquero que faenara cerca de la costa recogiera redes y pescara, además de otras especies, bocartes. La veda del bocarte hace que sea imposible bajarlo a tierra, por lo que se podría haber decidido tirarlo de nuevo al mar.
No obstante, este tipo de varamiento no es inusual. El oceanógrafo francés Pierre Petitgas indicó que en su país es algo habitual, «sobre todo en la zona de Las Landas, en cuyas playas aparecen con frecuencia».