Se atreven con todo. Su único objetivo es pasarlo bien y entregarse a la que, en muchos casos, fue su pasión oculta durante toda la vida. Ni la dificultad de arrancar carcajadas al respetable ni los admirados textos de la Generación del 27 les echan para atrás. Han pasado mucho como para dejarse intimidar. ¿Su secreto? Las tablas. Ésta es la clave que explica el éxito del II Certamen de Teatro para Mayores, celebrado ayer en el Centro Municipal Integrado de Pumarín Gijón-Sur, y con representaciones de los grupos del Arbeyal y Cimadevilla.
Candi, Leonor, Maruja, Manolita, Tina, Remedios y Marinho son los nombres de guerra con los que los integrantes del grupo del Arbeyal saltaron al escenario. Su actuación fue arriesgada: se atrevieron, nada más y nada menos, que con un recital del poeta andaluz Federico García Lorca. «Verde que te quiero verde / verde viento, verde rama...», interpretaron ellas, vestidas de negro, con mantones, abanicos y claveles restallones. A la guitarra, Ana Fernández marcaba el ritmo. Nadie, entre el público, se hubiese atrevido a decir que anteayer había sido el primer ensayo del grupo con el instrumento.
Tras su intervención, el maestro de ceremonias, Arsenio González, quiso dar gracias e invitar a participar a todos los presentes de «una afición que llena tantos minutos de vida, da tantas satisfacciones y hace sentirse tan joven. No importa ni la edad ni la estatura. Podéis ser guapos como Adonis o feos como yo, pero, por favor, si os interesa mínimamente el teatro, enrolaos con él».
A pesar de sus reconocidos nervios, causados por la «presencia de autoridades, como la consejera de Vivienda y Bienestar Social, Laura González, y la edil gijonesa de Servicios Sociales, Esperanza Fernández», González presentó con todos los honores al grupo de Cimadevilla, que eligió «a la perfección cuatro estampas de comedia por dos razones: porque lo más importante es hacer reír a la gente y porque las he escrito yo».
Cuatro comedias
Neri García y Juan Bautista interpretaron una de las actuaciones más ovacionadas de la tarde, 'El regateo'. Rosa Vallejo, Conchita Pandiella y Alejandro Iglesias se encargaron del segundo título, 'Caracoles', que consiguió que los presentes abuchearan al malvado personaje de 'Tino'. La más picante fue 'Cuando quieren los dos' y logró que muchos se avisasen sutilmente a codazos del doble sentido de las frases de los actores, María Rosa Macías y Antonio del Valle. Con 'La ludópata', Neri, Conchita y Alejandro bajaron el telón.
«¿Qué envidia de memoria! ¿Cuánto tiempo han estudiado?», preguntó la consejera sin esperar que un grito desde el patio de butacas la informase del período exacto: «¿Quince días!». Ambos grupos recibieron orgullosos de sus manos un premio, el colofón perfecto para «una tarde de gloria».