El jefe de los peritos que relacionaron a ETA con el 11-M, Francisco Ramírez, aseguró ayer ante la juez que nunca falseó el polémico informe sobre el ácido bórico y que se limitó a quitar los comentarios que le parecieron «elucubraciones y faltos de sustento» que vinculaban a la banda terrorista con la masacre de Madrid. Al término de un interrogatorio de tres horas, la titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid, Gemma Gallego, mantuvo como imputado de un delito de falsificación en documento oficial al jefe de Analítica de la Policía Judicial.
Ramírez mantuvo la misma versión que cuando fue interrogado por Baltasar Garzón, antes de que éste se inhibiera del caso. Así, el mando explicó que los protocolos del cuerpo obligan a suprimir cualquier comentario subjetivo en los informes oficiales que no se base en hechos objetivos y en el análisis de las pruebas recopiladas.
Según su criterio, los peritos Isabel López, Pedro Manrique y Manuel Escribano incurrieron en ese error al relacionar el 11-M con ETA, por lo que pidió a Escribano que suprimiese la mención. Cuando el perito se negó, el propio Ramírez rectificó el informe y se lo envió al magistrado instructor de la masacre de Madrid, Juan del Olmo. Todo ello, insistió, en uso de sus competencias legales.
La declaración de Ramírez ante la juez Gallego, candidata de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura a vocal del Consejo General del Poder Judicial, es fruto de una querella de la Asociación de Víctimas del 11-M y de la Plataforma España Libertad, después de que Garzón exculpara a este mando policial al entender que Ramírez sólo hizo «uso de sus competencias como jefe de sección» cuando rechazó y modificó el informe de los peritos.
Filtración
Garzón, sin embargo, sí imputó a los tres peritos por falsificación documental, al interpretar que habían alterado adrede el informe para filtrarlo a la prensa, ya que su superior no lo había entregado a la Audiencia Nacional.
La juez Gallego, que ha tomado ya declaración a dos de los peritos como testigos, tiene previsto en breve interrogar como imputados a los otros dos mandos policiales denunciados por las asociaciones y colectivos: el comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, y el jefe de Análisis de este departamento, José Andradas. Tanto Santano como Andradas fueron exculpados por Garzón, quien no vio indicio alguno que les relacionara con las manipulaciones del informe del ácido bórico.