Sábado, 21 de octubre de 2006
Registro Hemeroteca

en

SOCIEDAD Y CULTURA

Sociedad
Don Felipe defiende los valores de la Fundación Príncipe y su labor «al servicio de España»
El Heredero reclama una actuación contundente contra el hambre y una mayor preocupación por el medio ambiente
Don Felipe defiende los valores  de la Fundación Príncipe y su  labor «al servicio de España»
DISCURSO. Don Felipe habló sobre el pasado y el futuro de la Fundación. / MARIO ROJAS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Don Felipe quiso hacer de su discurso celebración y denuncia. Quiso que el cuarto de siglo de los Premios que se cumplió en 2005 estuviera presente en unas palabras llenas de emotividad y alabanzas, salpicadas de citas poéticas, pero, sobre todo, cargadas de contenido: para defender los valores de la Fundación y su labor «al servicio de España» y también para exigir el fin de la pobreza y un nuevo impulso en la defensa del medio ambiente y los derechos de la infancia.

Fue encendida su defensa de un mundo mejor, algo que precisamente busca con sus premios la Fundación a la que da nombre, y cuyos valores son múltiples. La suya, dijo, ha sido «una labor concebida al servicio de España, de nuestro progreso y proyección exterior como gran nación», señaló ya en el tramo final de su discurso y casi a modo de conclusión tras una primera parte dedicada a elogiar a los galardonados. Esa tarea, desarrollada en «el marco de libertad y estabilidad que garantiza nuestra Constitución», ha conseguido el beneplácito de la inmensa mayoría de los españoles, que ven en los Premios «un gran patrimonio cultural y moral de España ante el mundo».

Es más, en opinión del Heredero de la Corona, los Premios y la Fundación «aúnan en la historia de su éxito las mismas virtudes que han guiado la vida de los españoles durante los últimos años: determinación, prudencia, firmes convicciones, fe y confianza en nuestro proyecto común».

Es esa la razón por la que la Fundación ha contado siempre con el apoyo y aliento de los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía, tal y como reconoció su hijo durante la ceremonia del Campoamor, que también destacó la tarea de los asturianos, porque los Premios, a su juicio, «están siempre en deuda con esta hermosa y querida tierra de Asturias», que tiene en sus gentes «el más rico capital».

El Heredero de la Corona habló de logros de la Fundación, pero también de recuerdos, de ilusiones y premiados que han servido para «admirar y subrayar la fuerza de la inteligencia, del sacrificio y de la excelencia». Que igualmente «han alentado la generosidad sobre el egoísmo, la concordia sobre la división, la convivencia sobre el fanatismo, el compromiso sobre la indiferencia», señaló el futuro monarca. Ese mensaje -añadió- ha de viajar muy lejos: «Queremos que llegue siempre transparente y lleno de vigor y de fuerza, sobre todo a los más jóvenes, para que se engrandezcan con esos valores, se alejen de toda posible desesperanza y se sumen con ilusión a la gran aventura de la vida en paz, plenitud y responsabilidad».

Llegan estas palabras de aliento al trabajo de la Fundación en un año en el que desde determinados sectores se han cuestionado algunos galardones y se ha visto envuelta en una polémica de tono político.

Fundación Gates

Antes de este gesto de apoyo, hubo tiempo para la denuncia. Quizá sus palabras más duras fueron las dedicadas a la lucha contra el hambre. Aprovechó el Príncipe la referencia hacia la tarea de la Fundación Gates para hablar de que en el mundo mueren más de ocho millones de personas víctimas del hambre y de enfermedades consecuencia de la pobreza extrema. Y dijo que el primer mundo está obligado «a atajar esta situación inhumana, más intolerable aún si pensamos que la mayor parte de esas víctimas inocentes lo son por enfermedades que se pueden combatir con medicamentos hoy a nuestra disposición», señaló, y añadió contundente: «Enfrentarnos a este estado de cosas es un deber y la garantía de un mundo mejor y más seguro para todos».

Fue justo después cuando lanzó su mensaje en favor del medio ambiente. La concesión del galardón de Comunicación a la National Geographic Society le sirvió para hablar de ese medio ambiente amenazado que la institución explora y defiende. «Esta sociedad contribuye notablemente a difundir con gran credibilidad la información necesaria para esa conciencia activa que debemos tener frente a las amenazas que se ciernen sobre la Naturaleza para estimular la voluntad necesaria para vencerlas», subrayó. Fue incluso más explícito al hablar de la «ventana abierta a un mundo (...) que los humanos seguimos explorando, pero ahora con la conciencia y el deber de protegerlo como algo trascendental para el futuro de la humanidad y de la vida».

No se olvidó don Felipe de los más pequeños, representados por el Premio de la Concordia concedido a Unicef. «Ninguno de los problemas que padece la humanidad nos conmueve tanto como aquellos que afectan a la infancia, a tantos niños y niñas que en el mundo entero requieren una atención especial y urgente a sus derechos, a sus necesidades o a sus sufrimientos», subrayó. Quiso a continuación don Felipe alabar el esfuerzo de una organización que hace a diario un importante papel «para lograr una infancia mejor, para paliar la triste realidad de los niños enfermos, para erradicar la dolorosa situación que viven, en pleno siglo XXI, tantos niños maltratados, explotados y hambrientos».

Igualmente don Felipe habló de derechos humanos, los que siempre ha defendido la irlandesa Mary Robinson, «una mujer de nuestro tiempo que se duele por el dolor de los demás, por tantas personas que sufren el horror de la violencia», dijo. Añadió que son necesarias más personas como Robinson, que «conjuguen un profundo conocimiento de la realidad contemporánea con una indeclinable aspiración a la paz y una capacidad real para buscar soluciones a los problemas concretos de cada momento».

La ciencia

Papeles también importantes, aunque distintos, cumplen los otros cuatro galardonados. De la mano del investigador Juan Ignacio Cirac, quiso destacar don Felipe el importante rol de la ciencia, «como uno de los factores determinantes para nuestro progreso económico y social». Se refirió también el enorme impacto de sus investigaciones sobre el ordenador cuántico, que permitirá «una mayor eficacia y seguridad en la comunicación y tratamiento de datos». Su ejemplo «supone un estímulo para los investigadores de nuestro país».

Aún faltaban bellas palabras para Paul Auster, un hombre de «portentosa imaginación», no sólo clave «en la renovación literaria de nuestro tiempo», sino también autor de historias de fragilidad que retratan el mundo de hoy.

Portentosa es también la obra del cineasta Pedro Almodóvar, que don Felipe definió como «el caleidoscopio internacional» de la cultura urbana española desde los años ochenta. Con una estética vanguardista, «nos ofrece retratos valiosísimos de la condición humana».

No desatendió el Príncipe a la selección de baloncesto, ejemplo de «generosidad en el trabajo y compañerismo», los dos pilares de un éxito aliñado con mucho tesón, fuerza de voluntad, sacrificio y juego limpio. «El ejemplo que nos ha dado a todos la selección nacional de baloncesto permanecerá imborrable en la historia del deporte».

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


© EL COMERCIO DIGITAL Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.