Citó el Príncipe Felipe a Carlos Bousoño y Paul Verlaine en su discurso, pero se valió de la voz de Julián Marías para hablar del futuro de la Fundación y los Premios y hacer una alusión a la Princesa y a sus hijos. «Con nuestro inolvidable Julián Marías pienso ahora que lo fundamental es mirar hacia delante, hacia el futuro, y creer en lo que estamos haciendo», afirmó.
Acto seguido se refirió a su familia: «La Princesa y yo vivimos felices al pensar que transmitiremos a nuestros hijos todo ese inmenso caudal de emociones y enseñanzas, todo ese emotivo patrimonio de imborrables recuerdos», dijo en referencia a estos galardones.
Con una niña que pronto cumplirá un año y otro bebé en camino, don Felipe lanzó un mensaje claro sobre lo que espera para ellos: «Queremos que así crezcan en sus corazones la esperanza, el anhelo de un mundo más justo, la búsqueda incansable y comprometida de una humanidad de hombre y mujeres libres».
Dicho todo ello, don Felipe acabó parafraseando a Marías. «Queremos, en fin, que ellos, como nosotros, crean también en la luz aún antes de que despunte el alba».
Fue de este manera como concluyó un discurso que fue seguido de los aplausos del público del Campoamor y que puso el punto y final a la ceremonia 2006.