Alejandro Alonso y Mari Cruz García son un ejemplo más de la situación del sector inmobiliario, que obliga a las parejas más jóvenes a buscar una residencia lejos de su ciudad. Aunque hace ocho años que decidieron marcharse de Gijón en busca de un espacio necesario para poder plantear su futuro familiar, el precio de las viviendas fue la causa real para tomar esta decisión. Según recuerdan, las condiciones en Gijón para financiar una vivienda mayor «eran muy exigentes». Lo dicen mientras esperan la llegada de sus hijos, Luna y Nicolás, de 9 y 7 años, procedentes del colegio público San Félix de Candás.
Para el matrimonio gijonés, «la tranquilidad» y «la proximidad» a las principales ciudades de la región fueron los factores determinantes para decidirse por Candás. Alejandro de 45 años, se desplaza a diario a Gijón, donde trabaja en una cervecería, mientras Mari Cruz tiene su centro de trabajo en Oviedo.
Esta actividad laboral no parece ser impedimento para su convivencia en familia. Ambos aseguran que la vida familiar no se resiente en modo alguno por la diferencia entre el lugar de trabajo y el de residencia. Es más, prefieren centrar su análisis en las ventajas.
Alejandro explica que cuando se trasladó con su esposa «nos instalamos en un piso más céntrico, pero dos años más tarde pasamos a vivir en Piñeres». Una nueva urbanización situada a las afueras, próxima a la carretera de Luanco.
Se trata de una elección común a la de muchas otras parejas de jóvenes, la mayoría de las cuales también proceden de Gijón. Una pauta que en el mercado inmobiliario de Candás viene siendo la más demandada por este perfil de clientes.
Volver a la Baragaña
Alejandro hace hincapié en la búsqueda de calidad de vida para su familia «y aquí la encontramos plenamente». Además, la familia Alonso asegura estar plenamente integrada en la comunidad candasina, «hasta el punto que cuando vamos a visitar a los abuelos a Gijón y después de ir a un parque con mis hijos, enseguida quieren venir a Candás porque se lo pasan mejor en la plaza de la Baragaña».
Este es el ejemplo que pone el cabeza de familia a la hora de comparar las muchas ventajas que ofrece Candás. «Desconozco si en otros lugares similares sucede igual, pero puedo asegurar que nosotros estamos muy contentos. De pequeño ya venía con mis padres y de mayor eran frecuentes mis visitas, porque cuenta con todo lo necesario para poder vivir con tranquilidad». concluyó Alejandro.