Cuando se llega a cierta edad y comienzan los achaques, cualquier pequeña tarea se convierte en una auténtica odisea. Es entonces cuando en las conversaciones familiares comienzan a aparecer términos como geriátrico. El programa de Ayuda a Domicilio de los ayuntamientos trata de que esta solución se rechace o se retarde el mayor tiempo posible.
«Queremos que la persona permanezca en su domicilio, pero con la calidad de vida que merece. Además, realizamos una labor social con los que están solos, manteniendo su red social», comentó Carmen Sáinz.