Lunes, 23 de octubre de 2006
Registro Hemeroteca

en

AVILÉS

AVILES
El servicio de atención a domicilio llega a más de cien hogares
Cada vez son más las personas que acceden a este programa municipal El Ayuntamiento invierte alrededor de 230.000 euros al año, el 90% aportado por el Principado
Cuando el Ayuntamiento de Castrillón inició el programa de Ayuda a Domicilio en 1987 sólo tenían que atender ocho hogares. A día de hoy, son 109 los domicilios que las trabajadoras deben visitar a lo largo de la semana. «Al principio la gente era muy reticente a meter una persona en su casa, pero cada vez son más los que lo solicitan». Son palabras de Carmen Sáinz, coordinadora de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Castrillón.

La percepción de este servicio por parte de la población ha sufrido un importante cambio, aunque siguen siendo comunes los equívocos en torno a la labor que se realiza. «Una cosa que la gente debe tener clara es que no se trata de meter a una persona para que te limpie la casa. Esto es mucho más. Se atiende a menores, personas dependientes ».

Y se hace en diferentes campos. «Hay varios apartados. La atención doméstica, en la que se elaboran comidas, se hace la compra, se limpia. Cuestiones básicas. Luego está la personal, en la que nos encargamos del aseo, sobre todo de la gente encamada. Por último está el apoyo psicosocial, que se presta también a las familias de los beneficiarios», comentó Carmen Sáinz.

Para poder ser beneficiario de este servicio se tienen en cuenta diferentes variables, que van otorgando una puntuación. La primera es el nivel de dependencia y está relacionada con el grado de autonomía personal de la persona. En este punto se valoran asuntos como la posibilidad de vestirse, comer o asearse.

También se tiene en cuenta el nivel de apoyo con el que cuente el beneficiario. «No es lo mismo una persona que cuenta con familiares disponibles que una que esté sola».

El tercer factor a tener en cuenta es el nivel económico, aunque no supone un impedimento para acceder al programa. «Nadie se queda fuera por el nivel económico. Lo que ocurre es que las personas con mayores ingresos pagan una parte del precio público del servicio. Aunque la mayoría no pagan nada y los que lo hacen abonan cantidades testimoniales», explicó Carmen Sáinz.

Como en todo, hay prioridades. «Atendemos primero a aquellas personas que tienen necesidades de aseo. Eso es lo fundamental». Las únicas personas a las que se les niega la prestación de esta ayuda son aquellas «a las que no les hace falta. Todos queremos que alguien nos vaya a limpiar a casa».

El servicio de Ayuda a Domicilio lo presta una empresa contratada por el Ayuntamiento que cuenta con personal especializado en el cuidado de personas dependientes. «La empresa cuenta con un colectivo de empleados, en su mayoría chicas, que son auxiliares de clínica o de ayuda a domicilio, una enseñanza que ya está reglada», comentó Carmen Sáinz.

Su ritmo de trabajo es frenético. Empiezan a realizar visitas a las ocho de la mañana, las dos primeras de una hora. Después, comienzan visitas más largas a personas con mayores necesidades. Trabajan desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde, aunque el programa tiene un horario que puede llegar hasta las ocho de la tarde. «Pueden visitar, en un día, unos cinco o seis domicilios».

Las visitas no son diarias en todos los casos. La programación de la duración y la frecuencia depende de las necesidades de cada beneficiario. «Se valora en horas y se distribuyen a lo largo de la semana. Hay casos en los que dos horas semanales son suficientes y otros en los que hay que acudir diariamente».

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


© EL COMERCIO DIGITAL Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.