«Me costó mucho encontrar a un peluquero que supiera cuál es el punto de mi rizo». Laura de Ayala ejerció ayer de modelo y profesional en la gala organizada por la Asociación de Peluqueros del Principado de Asturias. Subida al escenario del hotel La Gruta, explicó a los 300 profesionales del sector agrupados, el truco que a le enseñó el jefe para trata su propio pelo y el de sus clientas: «Primero hay que ver cómo se lo peina la cliente y luego tú arreglárselo dentro de su estilo». Y siempre con un lema, 'A por lo cómodo y lo bonito'.
El consejo llegó acompañado de la clase de Oscar Guinea, responsable de Óscar G y principal reclamo de la gala. El estilista vasco, acompañado de dos de sus empleadas, repartió la mañana entre la decena de cortes y los siete recogidos creados por su equipo.
Bajo el título 'Photografic Invierno 2006', el peluquero enseño las tendencias desde el altillo, por el que fueron pasando una docena de modelos. «Mostramos cabellos cortos, medios y largos y siempre con un punto importante», dijo De Ayala. Un de esos 'puntos' se basa en la década de los 60. «Volvemos a retomar la idea de la sensualidad asociada al cuello», explicó. La ventaja más destaca de la jornada, según la presidenta del colectivo, Alvarina Gutiérrez, es que «lo que se está viendo hoy se puede hacer, no es de muchas fantasía».