La patronal del sector del transporte considera que en Gijón se cumplen «a rajatabla» las medidas de seguridad marcadas para este tipo de autocares. Según explica Juan Abad Loché, presidente de la Corporación Empresarial de Transportistas de Viajeros en Autobús de la Región Asturiana (Car), «los transportes escolares están regulados por la normativa europea, pero se está a la espera de que se desarrolle le ley en España».
Juan Abad Loché considera que «a pesar de que el transporte escolar ahora es seguro, con la nueva normativa lo será aún más».
Según un estudio realizado por el RACC, la utilización de cinturones de seguridad en los autobuses evita el 80% de las muertes en caso de accidente. Se calcula que sólo el 8% de los autocares que realizan rutas escolares dispone de estos dispositivos de seguridad, pero «no sirven de nada si al final los ocupantes no se lo ponen», apunta Abad Loché.
Los conductores de los transportes escolares se rigen por las mismas normas que el resto de los ocupantes. De esta forma, no están obligados a utilizar el cinturón de seguridad, aunque la mayoría de los autobuses de reciente construcción cuenta con cinturones en ese asiento. «Los conductores tienen las mismas obligaciones y derechos que el resto de viajeros, por ello, hasta que no se exija la utilización en todos los asientos, no será obligatorio su uso para la persona que conduce», apunta Juan Abad Loché, quien aboga por que «se difunda el empleo de tipo de dispositivo, ya que de nada sirve tener cinturones si luego nadie los utiliza; debería ser como en los aviones, en los que una azafata explica a los ocupantes las medidas de seguridad que se deben cumplir».
A pesar de que la Unión Europea ha creado la ley, son los países miembros los que deben desarrollar la normativa, que puede diferir además de una comunidad autónoma a otra. No será hasta el próximo año cuando dicha normativa entre en vigor.