«De seguir así, en dos días los hospitales estarán colapsados». La advertencia fue lanzada por el secretario del Sindicato Médico, tras realizar la primera valoración sobre el arranque de la huelga y señalar que en algunos hospitales «ya hay camas supletorias». José Luis Sánchez Barbero se mostró «enormemente satisfecho» por el seguimiento del paro al que están llamados 2.376 médicos. «Nos ha sorprendido el resultado. Es mejor de lo que preveíamos», dijo.
Al igual que si se tratara de unos resultados electorales, ayer, tras la primera jornada de huelga, daba la impresión de que habían 'ganado todos'. Salud dio a entender que la jornada había sido un fracaso para los convocantes, al cifrar el seguimiento por debajo del 14%. Por contra, el Simpa habló de «éxito rotundo», con un 68% de facultativos «huelguistas».
Pero al margen de la guerra de cifras, tan propia en estos avatares, el Simpa informó de que la movilización tuvo mayor incidencia en los centros de salud. De hecho, en Gijón, apuntaron, «el apoyo a la protesta fue de un cien por cien», mientras que en Mieres, Avilés y Cangas del Narcea rozó el 80%. Por contra, los facultativos reconocen que Oviedo, con el Hospital Central como buque insignia, fue el área con menor participación, algo que relacionan con los «abusivos servicios mínimos, mucho más elevados en Oviedo» debido al carácter de referencia del Central. El centro que suspendió más operaciones fue, según el Simpa, Cabueñes, donde pararon nueve de sus doce quirófanos. En el Central, la mitad de los anestesistas se sumaron a la huelga.
El Simpa aconsejó a los facultativos «no entrar en provocaciones con las gerencias» ni «discutir con los pacientes», a los que agradecieron de antemano «su paciencia».