La hora de los reproches ha pasado. Flavio Briatore, que no estuvo en la celebración del título por parte de su equipo, ha reconocido que si Renault ha llegado hasta la cima, y además por partida doble, ha sido en buena medida gracias a Fernando Alonso. Giancarlo Fisichella, en cambio, fue quinto en 2005, mientras que este año ha sido cuarto. Renault supo hacer en torno a Alonso un coche competitivo, casi irrompible, y el resto lo puso el asturiano. La marca francesa comenzó su andadura en 2000 y la llegada de Alonso en 2003 como titular revolucionó la escudería. «Ahora estamos al nivel de los grandes equipos como Ferrari o McLaren, y eso hay que reconocer que se lo debemos a Fernando», explicó el director de la escudería.
-¿Cuál cree que ha sido la combinación para repetir doblete por segundo año consecutivo?
-Mucho esfuerzo, sacrificio, profesionalidad y mucho corazón, como el que ha puesto Fernando todos estos años que ha estado en el equipo.
-¿Fernando es un piloto capaz de hacer un equipo ganador?
-Sí. Con nosotros así ha sido, pero hemos entendido su forma de trabajar y le hemos dado todo, aunque a veces se ha quejado, hemos trabajado al máximo para que tuviera lo que él quería siempre. Quizás haya habido algún momento de relajación, pero creo que hemos sabido estar a su altura y hará falta ver si otros serán capaces de lo mismo. Gracias Fernando por hacernos ser un gran equipo.
-¿Lo logrará en McLaren?
-Dependerá mucho de cómo trabajen para él, porque su capacidad de piloto ya la ha demostrado. Si no lo logran, se verá qué equipo es el bueno y cuál no. Dicho de otro modo: qué escudería derrocha y quién es la que optimiza y no derrocha. Tiene un papel complicado porque Fernando, como gran profesional, es muy exigente.
-Ha habido momentos buenos y malos. ¿Cuáles han sido?
-Los mejores la consecución de los dos títulos y el peor sin duda la rotura del motor en Monza. Ese fue un momento en el que pensé que podíamos perder el título. Creo que fue el momento más delicado de los últimos años, con aquella columna de humo... Se me vino el mundo encima.
-Antes, todo se complicó en la mitad de la temporada, cuando se deciden los títulos.
-La mayor cagada de la temporada fue lo de Hungría, aunque afortunadamente ellos (Ferrari) tampoco lo aprovecharon. Después, no hemos cometido muchos errores. Iniciamos la temporada muy bien, pero cuando se acaba así es muy estresante para todos. Creo que los problemas con los motores no se pueden considerar como errores. Son cosas que a veces fallan, como a los demás.
-Brasil fue muy estresante para todo el equipo, ¿no?
-Antes de la carrera, no pude dormir en tres días. No pegaba ojo, hacía tantas combinaciones de lo que podía pasar, que tenía toda la noche para sumar, restar y valorar lo que podía pasar. Han sido unos días agotadores para todos.
-Se abre un nuevo capítulo. ¿Qué piensa de lo que va a pasar el año que viene con Fisichella y Kovalainen?
-De momento, vamos a disfrutar lo conseguido y del año que viene ya habrá tiempo para hablar. Hemos ganado dos títulos en cuatro años y eso es un capítulo bello.