La planificación del tráfico vial no se hace calle a calle, sino por «unidades de ordenación», puesto que lo que ocurre en cualquiera de las calles de una determinada zona afecta a todas las del entorno. Hay que considerar además que las vías generales de comunicación entre distintas zonas de la ciudad puedan absorber fluidamente y con seguridad los flujos secundarios, que se garantice la accesibilidad a todos los lugares en condiciones razonables y otras muchas circunstancias. Es un asunto complejo y muy técnico en el que cada solución y cada decisión tiene su correspondiente 'derivada'. En este caso de Montevil, el Servicio de Tráfico y Regulación estudió alternativas a la situación actual que fuesen compatibles con la ordenación de esa 'unidad' (que afecta también a Nuevo Gijón y Roces) y con las direcciones y sentidos de sus calles, manteniendo siempre la prioridad número uno, que es la seguridad. La opinión de los técnicos es que hay que seguir manteniendo los actuales sentidos de circulación de las calles de Badajoz y Les Cigarreres.