Están en la elite mundial. Se trata de cinco casas rurales de agroturismo incluidas en una guía que refleja las 150 mejores de todo el planeta. Hay diez españolas y cinco de ellas son del Principado -La Valleja (Peñamellera Alta), Posada del Valle (Parres), L'Ayalga (Piloña), El Correntíu (Ribadesella) y La Quintana de Foncalada (Villaviciosa)-.
Esto es síntoma del buen estado de salud de este tipo de alojamientos en la región, según indicó Severino García, de la Asociación Agroturismo en Asturias, quien explicó que estos establecimientos «están vinculados a la actividad tradicional, con la gestión del propio paisaje asociado a la casa. También elaboran productos agrarios que los diferencian de los demás».
Curiosamente, tanto los asturianos como los del resto del país, son poco conocidos en su territorio y sí tienen éxito en el extranjero, donde fundamentan su comercialización: «Queremos captar más demanda del exterior. Ahora trabajamos, sobre todo, con británicos y franceses, quizá porque tienen una mayor sensibilidad ante los conceptos de la sostenibilidad medioambiental y la cultura local», asegura Severino García.
Estos fueron algunos de los principales datos manejados en el primer día de trabajo de las II Jornadas Nacionales de Agroturismo, que comenzaron ayer coincidiendo con la inauguración de Turicom 2006. El pistoletazo de salida de esta feria de turismo fue un recorrido informal por los distintos pabellones a cargo de las autoridades locales y regionales, entre las que se encontraban la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, la directora general de Turismo, Elisa Llaneza, el de Comercio, Julio González Zapico, y el presidente de la Cámara, Luis Arias de Velasco, entre otros.