Escritor y periodista, Jaime Royo-Villanova describe a Rubirosa en la novela 'El último playboy' como un hombre cargado de magnetismo.
-¿Qué le sedujo de él?
-Su gran amor por la vida y su sentido de la amistad.
-¿Por qué seducen tanto los playboys?
-Son muy divertidos. Rubirosa combinó su faceta de pillo, de chico de la calle, con los códigos de la alta sociedad. Era educado, muy elegante... Y también un granuja. No tenía más ley que el disfrute del momento.
-¿Los playboys se distinguen por el número o la identidad de sus conquistas?
-Por el número. El playboy sólo se casa con guapas y famosas pero arrambla con todo lo que pasa por delante de sus narices.
-¿Los hombres les envidiamos y las mujeres disfrutan con ellos?
-A Porfirio Rubirosa le admiraban tanto los hombres como las mujeres.
-No era muy guapo.
-No. Más que guapo, era magnético y hechizador. Un brujo de la seducción. Poseía el 'savoir-faire' del gran caballero. JAIME ROYO-VILLANOVA