Bárbara Goenaga viste una parka verde, pantalones pitillo, lleva pelo corto y liso. Da vida a Enma, una mujer de alcalde versión moderna alejada de la imagen de consorte peripuesta. Utiliza un maxi bolso de piel marrón en el que cabe de todo para ir a visitar a su amante. La casa de Carmelo Gómez, magistral teatral de 'La Regenta' y querido de la 'alcaldesa', se encuentra en una calle cuyo mismo nombre indica que resulta fácil ser pillado 'in fraganti' cuando se comete adulterio: Salsipuedes.
Nawja Nimri hace de periodista. Gonzalo Suárez es amigo de la profesión. Él mismo se disfrazó bajo el seudónimo del articulista Martin Girard. Y todavía ahora escribe columnas sobre fútbol, algo más que una afición. La reportera que ha creado para Nawja tiene pinta de mujer fatal: gafas de sol para pasar de incógnito, uñas y labios de un rojo rabioso y peinado con onda a lo Veronica Lake.
Además, aunque no sea políticamente correcto, la periodista fuma sin parar tabaco rubio, en concreto Lucky Strike. De negro riguroso, prefiere ensayar en zapatillas, unas deportivas blancas que contrastan con la 'femme fatale'. Pero cuando la cámara rueda y Suárez dice «¿Preparados!», la magia entra en acción: sobre los adoquines, desaparecen los playeros y ella grita a su asistente «¿Los tacones!». Negros y de aguja. Listos para la acción.