Lleva seis meses ejerciendo de secretaria general letrada del Ayuntamiento de Gijón, justamente desde que Mariano López Santiago se jubilara en el pasado mes de abril, después de 25 años al frente del departamento jurídico municipal. Ese pequeño rodaje, además de los cinco años que compartió con él las tareas legales desde su cargo de vicesecretaria, se han ganado la confianza de la junta de gobierno, que convirtió ayer a Dora Alonso Riesgo, de 49 años, en la primera mujer secretaria municipal en la historia del Ayuntamiento de Gijón.
Vieja conocedora de los entresijos consistoriales, su primer contacto con la Administración local gijonesa se produce en 1990, momento en que se incorpora como Oficial Mayor a la plantilla municipal. Pero no es Alonso Riesgo persona que se entretenga mucho tiempo en los escalones intermedios de su carrera profesional. Apenas dos años después, el 28 de julio de 1992, se convierte en jefa de la Administración General, destino en el que permanece hasta que ve la posibilidad de acceder a la vicesecretaría municipal, destino que alcanza en 2001 y que desempeña hasta abril de este año, fecha en que asume interinamente las tareas de secretaria letrada, mientras el Ayuntamiento decide convocar un concurso para cubrir la vacante dejada por la jubilación de Mariano López Santiago.
Y es la junta de gobierno municipal del pasado 24 de octubre la que decide iniciar el proceso, al que concurren dos candidatos: la propia Dora Alonso y el santanderino Manuel José González Fernández, quien resulta peor parado en la selección, toda vez que la junta de gobierno celebrada ayer, una semana después de la convocatoria, hizo uso de la potestad de libre designación que le proporciona la ley y designó nueva secretaria general letrada a Dora Alonso, la funcionaria que aporta, además, el valor añadido de 16 años de conocimiento de la administración municipal gijonesa.
Intenso recorrido
Nacida en Lieres en 1957, es licenciada en Derecho por la Universidad de Oviedo, en la que se graduó con calificación de notable en la promoción de 1977-1982. Prosiguió los estudios de doctorado, cuya tesis le proporcionó un sobresaliente, y los compaginó con la docencia en el departamento de Derecho Constitucional de la misma Universidad hasta 1984. Su proceso de formación lo cierra con la realización de cursos en el Goethe Institut de Bremen en 1983.
Pero no era la vida académica su objetivo. Ya doctora, en 1986 obtiene el título de secretaria de primera categoría, con el número uno de su promoción. A partir de ahí, la trayectoria es rápida. Cuatro años como secretaria general letrada del Ayuntamiento de Carreño, de 1985 a 1989, y uno del Ayuntamiento de San Martín del Rey Aurelio, de 1989 a 1990, constituyen el corto trayecto hasta el Ayuntamiento, donde inició en 1990 su particular camino hacia el hito histórico: la primera mujer secretaria general letrada.