Los accesos al barrio de La Carriona, donde se ubica el principal cementerio de la comarca, se vieron un año más colapsados en la hora previa al inicio de la tradicional ceremonia religiosa del día de Todos los Santos.
A las habituales retenciones de otros años se sumaba ayer un elemento más. La protesta de vecinos del barrio en demanda de la mejora de la seguridad vial en la zona, que incluyó un corte de tráfico que se prolongó por tres cuartos de hora, agravó la situación con importantes caravanas que se extendieron hasta zonas próximas al centro de la ciudad, según indicaron fuentes de la Policía Local.
Los viales más afectados fueron los que unen el barrio de Buenavista con La Carriona, así como las conexiones entre Miranda y La Carriona. La entrada a ambos barrios desde la autovía del Cantábrico también conoció interrupciones del tráfico debido a la protesta vecinal, si bien de menor importancia que las que afectaron a los viales procedentes del casco urbano.
De hecho, la movilización convirtió a los viales procedentes de la zona de Eros y La Lleda como las únicas alternativas posibles para aproximarse a La Carriona, un barrio que aparecía ayer atestado de vehículos estacionados por todas sus calles.
La situación se fue normalizando una vez que se disolvió la manifestación, y especialmente tras la conclusión de la ceremonia religiosa celebrada en la explanada central del cementerio del barrio. Los problemas de circulación fueron menores en los otros cementerios de la comarca.