Ante las declaraciones efectuadas el pasado día 10 de octubre por la consejera del Gobierno regional, Ana Rosa Migoya, sobre el espinoso asunto del panfleto publicitario titulado 'Construyendo Asturias', quisiera hacer el siguiente comentario.
Señora Migoya, no quiero ofenderla, pero siento decirle que, para decir las palabras que dijo, mejor estaba callada, ya que esa misma letanía de la negativa es la más fácil y cobarde que dan los políticos cuando se les descubren tan macabras fechorías. ¿Pretende tomarnos el pelo? Pues no, señora, los asturianos no somos tontos ni creemos en cuentos de hadas como usted y sus jefes piensan. Sabemos muy bien por dónde van los tiros. Intentan seguir en el poder inventándose una serie de logros que están muy lejos de la realidad.
¿Qué méritos habéis hecho los que nos representáis por Asturias? Yo considero que pocos o ninguno. Más bien trabajáis por vuestro bienestar y, en todo caso, si se consiguieron algunas mejoras, fue gracias a la lucha de los asturianos con nuestro tesón e impuestos. Podría ponerle, señora Migoya, un montón de ejemplos, pero simplemente le refrescaré la memoria con uno de los casos más recientes.
¿Se acuerda de lo que pasó hace más de un año con el tema de la radioterapia en Gijón? El presidente del Principado, señor Areces, y el consejero de Sanidad, señor Sariego, se negaban rotundamente a que los gijoneses pudieran disponer de tan necesario servicio, y la constancia y unión de los ciudadanos, manifestándose en las calles, hicieron posible el milagro.
Para terminar, decirle, señora consejera, que, respecto al libro imprimido 'Construyendo Asturias', no hace falta ser muy listo para saber de quién partió la idea, y que lo esponsorizaron unos cuantos estómagos agradecidos de las prebendas inmobiliarias que se están forrando con la gran especulación del suelo que existe en España.